(Juan José Millás)
Esto es lo que pasa cuando un ignorante se dedica a hablar de algo de lo que no sabe, con el único objetivo de atizarle al "capitalismo", y ensalzar el intervencionismo estatal, que es lo que le mola al amigo Millás.
El que quiera aprender sobre el tema, puede leer el gran artículo que ha escrito Dani en Libertad Digital. La cuestión es que es imposible asegurar el ancho de banda necesario para garantizar el 80% que exige el gobierno. Si al final los burócratas se ponen estrictos, lo que harán las empresas será reducir el ancho de banda de sus ofertas, y seguir cobrando lo mismo. Se habrá empeorado la situación, que es lo que suele ocurrir cuando el Estado se mete por medio.
Y es que no es posible garantizar ese ancho de banda, porque al final te topas con la infraestructura de Telefónica, que es la que es. Y mejorarla para garantizar esas velocidades requeriría una inmensa cantidad de dinero que Alierta prefiere, y con buen criterio, dedicar a otros menesteres.
Esto es lo que tiene el intervencionismo económico, que dice perseguir un objetivo y acaba obteniendo el contrario. Y es que, Don Juan José, por mucho que usted se empeñe, ningún gobierno puede cambiar la realidad a base de decretazos. Lo que hace falta es más libertad y menos regulaciones, pero eso choca con la tendencia liberticida de la progresía que tanto admira nuestro amigo Millás.
(José Blanco)
Esto es fantástico. Resulta que los ciudadanos tenemos que, con nuestros impuestos, ayudar a todos aquellos que hayan tenido problemas con empresas privadas. ¿Y qué más?
Que nadie me interprete mal, entiendo perfectamente la zozobra y la angustia de todas aquellas personas que compraron una casa de Martinsa, y ahora se encuentran con que la constructora está en suspensión de pagos. Lo comprendo, y si estuviera en su posición estaría con una mala leche de narices.
Pero lo que no puede ser es que la quiebra de esa compañía la acabemos pagando los demás. Si esa constructora no cumple lo pactado en el contrato de compra-venta con sus clientes, lo que tienen que hacer estos es irse al juzgado y poner la correspondiente denuncia. Y que la Justicia decida.
Pero no. Pepiño Blanco se compromete en nombre del gobierno a solucionar el problema. ¿Y cómo lo hará? Con el dinero de los demás. Es decir, como los socialistas solucionan siempre todos los problemas. Nada nuevo bajo el sol.
(Editorial de El País)
Nada, que no aprenden. Ellos siguen con su intervencionismo y su absurdo keynesianismo. Ese keynesianismo solo puede empeorar el problema, y no mejorarlo.
Lo que necesita la economía española es un paso urgente por la libertad económica y la liberalización. Necesitamos una economía más libre, más flexible, con menos regulaciones, leyes absurdas e impedimentos.
Si una empresa va a quebrar, hay que dejar que quiebre y no emplear el dinero de los ciudadanos en intentar rescatar una empresa que se va a pique. Lo que hay que hacer es facilitar que se puedan crear nuevas empresas más facilmente, eliminando innecesarias regulaciones, reduciendo impuestos y cotizaciones a la seguridad social, y facilitando el despido.
Sí, porque es absurdo pretender que las empresas contraten a alguien de por vida y no puedan echarle. A mí siempre me ha parecido paradójico que la izquierda abanderara la lucha por la legalización del divorcio (hecho que por supuesto apruebo, pues significa más libertad), al mismo tiempo que pone impedimento tras impedimento para que se liberalize el despido. Ahora es más fácil divorciarse que echar a un empleado. A la izquierda esto le parece fenómeno, pero a mí me parece un disparate mayúsculo.
(Miguel Sebastián)
Es siniestro que ahora el gobierno quiera acudir a la ayuda de sus amigos de las inmobiliarias. Si el señor Sebastián quiere echar una mano a los empresarios que lo haga con su dinero, pero no con el mío. No se han dado créditos ICO a las empresas, lo cual me parece estupendo, y lo que hay que hacer.
Hoy se ha anunciado la suspensión de pagos de una gran empresa inmobiliaria. En estas circunstancias, el gobierno no tiene que hacer absolutamente nada. Si una empresa tiene que quebrar, que quiebre. Si un banco pierde dinero porque no va poder recuperar créditos que ha concencido, que se fastidien, así es la vida.
He leído por ahí a algún memo decir que esto es un "fallo del mercado", porque una empresa está en dificultades. No señor. Así es exactamente como funciona el mercado: las compañías mal gestionadas quiebran, pero llegarán otras. No pasa absolutamente nada.
Por cierto, caballero, que nunca es un buen momento para comprar suelo público, porque normalmente eso significa que se edificará en él alguna oficina, y esa oficina habrá que llenarla de burócratas que además tendrán que hacer algo. Y lo que normalmente hace un burócrata es recortar las libertades de los ciudadanos, así que mejor no, oiga.
Además, la compra de suelo público distorsiona el mercado, hace que haya menos suelo disponible para la iniciativa privada y esto provoca que suban los precios, justo cuando empiezan a bajar. Y luego dicen los socialistas que quieren bajar el precio de la vivienda. Vaya pandilla de inútiles.
(Bibiana Aido)
Es indignante que alguien haga uso de nuestros impuestos para promocionar la "discriminación positiva", o las cuotas para las feministas. Si usted piensa de esa forma, querida señora, me parece muy bien, pero no trate de convencer a los demás con nuestro dinero.
No hay derecho a que el Estado intente imponer sus ideas a los ciudadanos. Un gobierno no está para eso.
Pero todo forma parte del verdadero objetivo de estos burócratas, que es perpetuarse en el poder mediante la compra de votos y la educación de los chavales en los valores que ellos defienden.
Dice esta impresentable liberticida que es necesaria "una educación más democrática". Es decir, una más acorde con los valores que defiende la progresía. Si no, no se es "democrático". Porque la democracia son ellos.
Y encima es una cínica. Según esta señora, es necesario "otro modelo a través de la educación para que su mundo les ofrezca mayores oportunidades, más libertad y más justicia". Más libertad, pero yo te impongo lo que debes de pensar. Que jeta tiene esta caballera.
(Gabriel Jackson)
Es la nueva táctica. El socialismo que siempre ha reivindicado la izquierda se ha demostrado profundamente lesivo para el ser humano. Nadie, ni siquiera los progres, puede olvidar las experiencias socialistas de la Unión Soviética, China, Vietnam, Camboya, Albania y tantos otros. La miseria que causó el socialismo en estos países tardará mucho en ser olvidada.
Así que ahora lo que pretenden los progres es decir que el capitalismo sí, pero siempre que esté "controlado" y "regulado" por el Estado. Porque, como dice Mr Gabriel, "el mercado no se preocupa por el destino de los individuos, salvo en sus funciones de trabajadores y consumidores". Es falso, pero menos mal que ya está Papá Estado para preocuparse por nosotros. ¿Qué lo hace robándonos el dinero? Bueno, hombre, a veces es necesario un "sacrificio"
La cantidad de barbaridades que suelta Jackson en su artículo es digna de estudio: "Asimismo, en la época de Franklin Roosevelt, el Gobierno de Estados Unidos, consciente de que el mercado era amoral... " No, el que era amoral era Roosevelt, cuyas políticas del "New deal" prolongaron artificialmente la depresión del 29. Solo el final de la segunda guerra mundial hizo que los EEUU salieran del hoyo en el que las políticas socialistas de Mr. Franklin le metieron.
No sé cuanta historia sabrá este señor, pero de capitalismo no sabe nada: "La crisis económica de EE UU es el fruto de tantas políticas de desregulación". Al contrario, la crisis en los USA es la consecuencia lógica de la existencia de un Banco Central, que allí se llama Fed, que interfiere en el tipo de interés con el que se presta el dinero. Nada nuevo, esto ya lo denunciaba Hayek hace 70 años.
No merece la pena que leais el resto del artículo. Señor Jackson, dedíquese a la historia, porque de economía lo desconoce casi todo.
