"En un universo mediático en el que la búsqueda de mayores beneficios económicos no se detiene ante consideraciones éticas o culturales, proliferando los denominados programas basura, la sociedad necesita algún tipo de protección"

(José Manuel Sánchez-Ron, en El Periódico)

Y ya os imaginais quien nos va a facilitar ese "tipo de protección". Efectivamente, papá Estado a través de las televisiones públicas. Según Don José Manuel, el Estado debe asegurarnos "la protección de poder acceder libremente a programas de alta calidad educativa, informativa y cultural".

Existe un enorme cinismo acerca de la "telebasura". Estos programas nos pueden parecer lamentables a muchos, pero su existencia responde a una demanda real de la sociedad. Si nadie viera estos programas, no estarían en antena. Cuando se le pregunta a la gente por la calle, todo el mundo afirma seguir los documentales de la segunda, pero a la hora de la verdad, lo que les gusta es Salsa Rosa.

En un mercado libre, no hay nada más que decir. Las empresas deben proporcionarle al público lo que este demande. Si es fútbol, fútbol. Si es cotilleo, cotilleo. Cuando los políticos justifican la existencia de las televisiones públicas con la excusa de la "programación de calidad", olvidan que si realmente existiera una demanda por ese tipo de televisión, algún empresario ya habría creado un canal de televisión con esa oferta.

Pero claro, aquí llegamos a la raiz del problema. Papá Estado también decide quien puede tener una televisión. Si les parece tan importante que se ofrezca "televisión de calidad", ¿por qué no liberalizan el mercado de las televisiones? Alguien vendrá con esa oferta "de calidad".

Claro que así los políticos no podrían justificar la existencia de las televisiones públicas, que son organismos de publicidad de los respectivos gobiernos. Si cerramos la RTVE, ¿quién nos contará lo bueno que es ZP y lo guapa que está De la Vogue disfrazada de fantoche?

11 Comentarios

octopusmagnificens escribió:

¿Cerrar RTVE? Eso seria una catástrofe. ¿Qué seria de nuestras vidas sin ese servicio público?

Oceano escribió:

Lo que yo no entiendo es la superinfraestructura que tiene TVE... podía hacer como Radio 3 y Radio 5, tener servicios básicos, estrictamente culturales, informativos y divulgativos. Cumplir con la obligación constitucional de universalización de la cultura y nada más. No entrar a competir por audiencias ni por publicidad. Una estructura pequeña, seguramente con muy poca audiencia pero que respondiera a cubrir las carencias (culturales) del resto de emisoras privadas. Lo demás es competencia desleal por parte de RTVE.

david escribió:

Creo que don José Manuel dió buena cuenta de esa coletilla de su primer apellido.

navarro escribió:

Yo cuando veo que un programa no me gusta, cojo y apago la tele. No necesito que nadie me proteja

Benjamín escribió:

La idea de que la cultura debe imponerse desde el estado (digo imponer porque es con nuestro dinero), es un concepto totalitario. El ministerio de cultura, las televisiones y la prensa pública (sobre todo en Cataluña) deben desaparecer. El único medio de comunicación que precisa el estado de llama BOE.

lobotomizado escribió:

Claro que hay demanda de lo que llamas "programación de calidad", Addison. Pero, en términos estadísticos, es tan limitada que una televisión que vive de los minutos de publicidad que vende no puede reservar una franja en horario "normal" para ese tipo de programación.

Quisiera creer que lo que a Sánchez-Ron le molesta es que las empresas ganen dinero; pero no, seguro que él no escribe gratis en El Períodico. Lo que realmente debe molestarle es que un individuo cualquiera sea capaz de decidir libremente si pulsa un botón u otro del mando a distancia.

Cooper escribió:

Addison, por una vez voy a discrepar contigo en el tema de la "telebasura".

¿Crees de verdad que este tipo de programas es lo que la gente demanda? Yo creo que la mayoría de la sociedad ha adquirido una actitud pasiva frente a la programación televisiva; hablando en plata, "se traga lo que le pongan". El problema no es que la sociedad PIDA realmente este tipo de programas, sino que las televisiones OFRENCEN casi exclusivamente este modelo de programación y, por tanto, no quedan otras opciones de consumo para que el telespectador pueda elegir: digamos que se coarta mi libertad al restringir la oferta.

No sé si has estudiado un poco cómo se mueve el tema de la televisión; yo sí. El gran problema está en que la televisión propone una cultura absolutamente fugaz y basada en el mimetismo. Te pongo un ejemplo: Operación Triunfo. La primera edición la veía muchísima gente, se ganó mucho dinero y los anunciantes se peleaban por aparecer en las galas. ¿Qué pasó? Los directivos de las cadenas -privadas, sobre todo-, que buscan también el beneficio económico, ven el filón en programas similares y lo explotan hasta la saciedad. ¿Consecuencia? Treinta mil ediciones de Gran Hermano, Gran Hermano VIP, la casa de Gran Hermano y la vida de Mercedes Milá. Pasa lo mismo con las series de producción propia y muchos conceptos de programas.

Nadie se atreve a hacer una apuesta arriesgada de televisión, y menos desde empresas privadas, porque a corto plazo esto significaría perder dinero, y eso lo sabemos todos; la única que parece que va a intentar hacerlo es laSexta, que empieza a emitir a partir del lunes: ya veremos. Sin embargo, no podemos permitir escudarnos en la falacia del mercado en un asunto como el de la televisión sobre el cual no tenemos apenas libertad de consumo. Un día a una hora lo único que tenemos en todos los canales son programas de cotilleo. Sí, es cierto, la alternativa es apagar la televisión y "darse por vencido". Todo lo que he dicho, obviamente, no vale para consumidores de televisión por satélite o cable, ya qu ellos disponen de una variedad mucho mayor de canales para elegir.

En cualquier caso, no deberíamos rendirnos a la pramgática del mercado cuando lo que verdaderamente habla de una sociedad "in the long run" es su desarrollo cultural. Y la cultura de nuestra sociedad dura apenas dos semanas.

Con esto tampoco quiero decir que debamos dejar que el Estado controle lo que debemos o no debemos ver, ni dejar que muchísimos de RTVE estén viviendo del cuento. Pero hay que buscar una solución híbrida o buscar incentivos para que las empresas de televisión se den cuenta de que el dinero no está en repetir lo que otros han hecho con mejor fortuna, porque el público también se cansa, sino en innovar y atraer a otro sector -importante- del público con apuestas interesantes y arriesgadas; lo más parecido a esto que he visto últimamente en televisión son los programas iPop y Miradas 2 -casualmente, los dos de la 2 de RTVE, cosas de la pública-.

Un saludo.

Benjamín escribió:

“¿Crees de verdad que este tipo de programas es lo que la gente demanda?”
Si, es evidente, nadie les obliga, hay libros, música, películas en el video-club e Internet.
La oferta nunca ha sido tan amplia.
Nunca entenderé el peligrosísimo argumento de que la gente necesita que la dirijan. La libertad tiene algunos inconvenientes como el hecho de que algunos decidan hacer mal uso de ella. Sin embargo es mucho mejor la libertad con su inseparable responsabilidad que la ausencia de ella. ¿O no? Yo desde luego apuesto por la libertad

salom escribió:

Me parece que quienes, en nombre del bien social, piden la "protección" frente a ciertos tipos de publicidad o determinados estilos periodísticos, evidencian "elitismo cultural" en su vertiente progresista, es decir, cínica. ¿Por qué un programa ha de ser considerado basura y bajo qué criterios el estado ha de decidir la calidad mínima de los contenidos televisivos?

Sanchez-Ron tiene claro lo que es un programa basura, lo que no tiene tan claro es que sus gustos televisivos puedan merecerse el calificativo de basura atendiendo a los mismos argumentos que emplea para sus críticas, es decir, la cultura y la ética. Eso de presuponer que los gustos de uno son mejores porque sí, porque resultan más elevados, etéreos o, sencillamente, pedantes, es elitistamente estúpido. Muy en la línea de los "derechos de la ciudadanía vigilados" versión moderna.

Un concierto de música clásica no es televisión basura, según estos gurús de la corrección cultural. Pero es que hay quien se hace pis encima cuando escucha a Mozart, aunque la orquesta lo esté destrozando o la soprano padezca de elefantiasis en su vertiente comunicativa ("concierto de trompa", llaman a esta figura).

A mí no me gusta "salsa rosa"; si notase cierta sensación de superioridad cultural o ética ante quien lo ve y lo disfruta, seguramente me gustaría impedir que le pudiera dañar, digamos, apagando el televisor. Pero para eso hay que sentir cierta sensación de superioridad cultural o ética, creerse superior cultural o éticamente a los demás ¡Pero, coño, si eso es ser progresista! Qué sorpresa.

Florecilla Silvestre escribió:

El siguiente paso será darnos una libreta de racionamiento cultural y obligarnos a ver una determinada cantidad de cine español, arte moderno y documentales.

Hablando en serio, existe mercado para la televisión de calidad. Canales como Documanía... incluso me acuerdo de que hace unos años emitieron en primetime el documental de la BBC "caminando entre dinosaurios" ni mas ni menos que en teta5. Pero claro, con unos impuestos altos, una tele pública haciendo competencia desleal, un espacio radioeléctrico intervenido, las teles obligadas por decreto ley a subvencionar la kk intelestualoide con pretensiones de denuncia social que hacen los titiriteros patrios ... es lógico que las cadenas de televisión no puedan invertir en programas de calidad y deban ofrecer productos muy comerciales, de rentabilidad garantizada. O sea, tetas y tripas

El del otro lado escribió:

Lo que pasa es que siempre estamos desde los romanos con el panem et circensem, pan y juegos de circo. O la version cañi de pan y toros.
Como hacia el que dirigia las pelis de Esteso, hay que darle a la gente lo que pide.
Otra cosa es jugarse su dinero como hacia el Ozores y otra es subvencionar la cultura o el deporte para que la gente este distraida. No me importa que se pague lo viajes del equipo olimpico de remo, pero subvencionar descaradamente a los clubs de futbol como el Madrid y el Barsa para que la gente tenga algo en que distraerse y NO PENSAR ya me parece mucho.

Zapatero, mentiroso, ya lo tienes todo acordado, ahora a hacer un par de años el paripe como que negocias, cuando ya los tienes a todos colocados.

Acerca de esta frase

Frase publicada por Addison el 25 de Marzo 2006 10:17 AM.

"ETA ha acabado reconociendo que la violencia terrorista no le lleva a ninguna parte" es la frase previa.

"El gobierno debe crear trabajos" es la frase posterior.

Pulsa aquí para ver la última frase o mira en el archivo de las frases anteriores.

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