"El Ministerio de Medio Ambiente ha dado con una fórmula fácil de recordar, y que debería convertirse en un catecismo para el ciudadano: baja, apaga, recicla y camina"
(Editorial de El País llamado "Salvad el desierto")
Los progres es que no se aclaran. Llevan media vida avisándonos de que España se va a convertir en un desierto y ahora resulta que son los propios desiertos los que están en peligro. Acabáramos.
"Baja, apaga, recicla y camina". Glorioso. No sé que demonios haces leyendo este blog. Apaga, apaga el PC. Lárgate de aquí. Pero eso sí, andandito. Ni se te ocurra coger el coche, que gasta gasolina. Bicicleta o patinete. O transporte público, como te aconsejan los progres, como si los autobuses no consumieran gasolina ni fueran ruidosos.
En el fondo, es la misma tabarra que nos daban en los 80: no consumas, es malo. No les funcionó entonces, porque las razones que daban eran básicamente ideológicas. Ahora no, ahora es por "el cambio climático causado por el hombre", que es como el monstruo del Lago Ness: todo el mundo dice que existe, pero no se le ve por ninguna parte.

El editorial no tiene desperdicio. El editorialista no sabe como huir de la esquizofrenia defendiendo y atacando al mismo tiempo a los desiertos. Se da cuenta de que ha caído en una trampa dialéctica porque no se puede defender lo mismo que se ataca y sólo se le ocurre huir por la puerta fácil:
"¿Cómo se puede salvar un desierto y a la vez evitar la desertificación de otras áreas? De modo muy fácil, puesto que las causas de ambos procesos son las mismas: el cambio climático, la contaminación y las variantes descontroladas del turismo y la caza."
Cambios climáticos han habido desde que el mundo es mundo y, precisamente, esta última esta siendo la época inter-glaciaciones más larga que se tiene constancia por lo que cualquier dia, en tiempo geológico, volveremos a la glaciación (cosa absolutamente normal en la historia del planeta).
Además, eso de las "variantes descontroladas" suena a mensaje coercitivo. (No olvidemos que comunismo es coacción). Suena a que el gobierno debería prohibir el turismo (¡y mandar a cientos de miles de familias a la ruina!) y la caza (que en España es absolutamente exigua y está profundamente controlada) para salvarnos de nosotros mismos.
El mensaje subyacente del pensamiento neocomunista es sumamente reaccionario: para ellos el hombre es estúpido y malvado por naturaleza y el gobernante es iluminado y bueno. No caen en la cuenta de que el gobernante ... ¡tambien es hombre! luego es tan estúpido y malvado como somos todos los demás. Con una particularidad; es un estúpido y malvado que tiene el monopolio de la violencia, que puede arrebatarte tu dinero y puede enviarte a la cárcel.
¡SI A LA LIBERTAD! ¡NO AL COMUNISMO!
GUERRA DE PALABRAS ¡YA!
Yo, que quiero servir al capital desalmado, me abstengo de leer el Pravda y, cuando lo hago, me cuido muy mucho de seguir su doctrina neocomunista.
Eso es porque no tienes que escribir este blog a diario, Maestre. El Pravda es una fuente inagotable para mí. Que haría yo sin Polancone.
Siempre nos quedará Pepiño.
Eso,eso. Montemos el club de entusiastas de "Pepiño el Sonadín". Lo que nos podemos reir en reuniones sociales poniendo vídeos y audios sobre sus genialidades.
Te necesitamos, pepiño, nunca te vayas a terminar el bachiller ni nada.
Hurra por los "de secundaria" del PSOE. ¡Cuántos buenos momentos nos dan!
Jajaja, yo tendría que escribir mi propio blog, pero estoy limitado por el trabajo y el estudio y, por si no fuera poco encima tengo novia.
Pues espero que tu novia no sea piji-progre como la mía, Maestre.
Alternapijas me gusta llamarlas; una amiga era de esas que se pasaban el día gritando '¡anarquía!' y luego papá le daba 5000 pelas cada viernes. Ricachones de la gauche divine.
No, la mía es pepera, aunque no sé si eso es una mejora jejeje ;)
"El Ministerio de Medio Ambiente ha dado con una fórmula fácil de recordar, y que debería convertirse en un catecismo para el ciudadano: OBEDECE".
¿A qué suena deliciosamente fascista? :)
Inteligente y gran blog, lo visitaré a menudo.
Sobre el cambio climático y las mentiras que giran en torno a él, recomiendo un libro (que además es bien crítico con todo el progrerío moderno): "Estado de miedo", de Michael Crichton. Genial.
Un saludo y OBEDECED al Ministerio del Medio Ambiente, joder.