"Los madrileños viven menos por la contaminación"
(Titular en la edición Gumer de El Mundo)
Luego vas a la noticia y ¿qué te encuentras? Pues con un informe de Ecologistas en Acción, que naturalmente se acepta como si fuera el Antiguo Testamento. Si lo dicen los ecologistas, será verdad, claro. Y si el director es nuestro Gumer, vamos, pobre del que ose poner en duda la palabra de un ecoprogre.
Nuestros nuevos salvadores dicen que los madrileños perdemos entre tres meses y dos años de esperanza de vida por la contaminación. Caramba, pues menudo margen. O sea, entre una cantidad x y una cantidad x multiplicada por 8. Así también acierto yo.
Desgraciadamente vivimos en una época en que todo lo que sacan los ecologistas es tratado como una auto de fé. Es verdad, y punto. El calentamiento global, por ejemplo. Es verdad porque lo dicen los ecologistas basándose en supuestos estudios. Pero si luego sale un estudio que dice lo contrario, es que lo financia la industria del petroleo. Y a lo mejor es verdad, pero claro, ¿por qué los estudios financiados por Greenpeace son fiables y no lo son los financiados por Repsol? ¿Acaso Greenpeace no tiene intereses ocultos?
Gracias al desarrollo, el ser humano vive más que nunca. El siglo pasado su esperanza de vida se incrementó en un 50%. Nada, eso no es nada. Hay que meter miedo, que para eso están los ecologistas. No os preocupeis, amiguetes, que pronto tendreis alguna subvención, que es lo que realmente os interesa.

NO es por nada, pero hace un año, o puede que 2. Anunciaron a bombo y platillo en la tele que en Barcelona y Madrid era donde más se vivia.
Será que estoy equivocado. Si lo dice ecologistas en acción...
De todas formas, seguro que las sedaciones irregulares den Getafe han ayudado un poco.
Pues mi abuela tiene 94 años y al paso que va, nos enterrará a todos... siempre ha vivido en MAdrid.
¿Alguien me lo explica?
¿Alguien se ha preguntado si es mejor vivir tres meses menos en Madrid o tres meses más en Cascalejos de Abajo?
Como decía un chiste de Mafalda: "Si vivir es durar, prefiero una canción de los Beatles a un LP de los Boston Pops"
Vaya, vaya, "Ecologistas en Acción". Como este análisis que han hecho sobre la contaminación tenga tanto sostén como el que habían hecho sobre las "mierdecillas" de lince que decían haber encontrado cerca de la carretera de los pantanos, ya les vale. Según los expertos de la Estación Biológica de Doñana, las caquitas eran de Félix, el Gato: tal como lo oyen, de gato común.
Estos de ecologístas en acción tienen un buen enchufe en 'El Mundo de Gumer'. Casi todas las semanas sacan algo en ese medio, y enseguida sube como la espuma en la denomiada 'portada de los lectores'. Lo cual me parece de lo más sospechoso. ¿No eran estos los del pez mutanbte en el Ebro que luego reconocieron que era mentira, pero por nuestro bien?
Ciertamente Madrid apesta en algunas zonas, y se viviría mejor sin tantos niveles de contaminación. Es un problema más de una gran ciudad. Pero lo que no soporto es el alarmismo y el engaño puestos al servicio de un grupo de presión tan lleno de falacias como es el de las organizaciones ecologistas. Ya lo recomendé aquí hace un tiempo, y lo vuelvo a hacer: lean "Estado de miedo", de Michael Crichton, y entenderán, apoyándose en datos totalmente reales y expuestos, la de patrañas que nos quieren hacer tragar en favor de sus intereses.
Un saludo
Lo de la mierda de gato de la ministra Narbona sirve como ejemplo de la política progresista en general y del rigor científico de la ecología política en particular. ¿Cuántas posibilidades, reales, había de que se tratase de una cagarruta de lince? ninguna. Pese a todo trataron de vendernos la insensible ligereza del Partido Popular empeñado en construir una carretera sobre los restos de una especie en extinción.
Hay más rigor en una reunión de brujas quirománticas; probablemente también más honradez.
Estaba dándome un agradable paseo por este blog -siempre es agradable leer cosas con las que se está de acuerdo- y han salido los nombres de doña María Teresa y de la señora Narbona. Por esas divagaciones de la mente de los momentos tontos, he pensado que, a partir de ahora, se podría asustar a los niños con la frase "Que vienen las ministras". Pero creo que no se asustarían. El verlas me produce un efecto antiestético del todo. No por su físico, que cada uno tenemos el que nos ha tocado, sino por la pose. Sólo falta que digan :¡Uh!.
La próxima vez prometo escribir en serio.
Una nueva lectora. (Estoy haciendo descubrimientos sorprendentes por aquí dentro).
“Ediciones Encuentro” ha traducido al español un libro del filósofo italiano Rodolfo Casadei, con el título “Los mitos de la nueva Izquierda”. Casadei conoce muy bien la situación del África negra, habiendo realizado numerosos estudios y reportajes. Actualmente es profesor en la Universidad de Milán.
El libro ilustra la situación general del mundo antes el fenómeno de la globalización, especialmente en el tercer mundo. La idea central del libro, argumentada con datos y referencias, es que la globalización es el único medio que tiene el tercer mundo de “occidentalizarse”, y disfrutar así la riqueza de los países de occidente. El libro tiene 165 páginas y es bastante ameno.
Tras leer el libro se extractar varias ideas y conceptos relevantes:
1.- Analiza la distribución de población y riqueza entre “países ricos” (20% de la población con el 80% de la riqueza) y países pobres (80% de la población con el 20% de la riqueza). Y avanza un paso, recordando que la riqueza, en general, se consume allí donde se produce. Por tanto, el 20% de la población PRODUCE el 80% de la riqueza, ese es el problema. ¿Cómo deben ser las relaciones entre países ricos y pobres? ¿Debemos llevar a los países pobres: riqueza o producción?
2.- Al contrario de la doctrina dominante “los recursos se agotan”, Casadei muestra cómo en la sociedad tecnológica, los recursos no disminuyen, sino que aumentan. Con las reservas de petróleo de hoy pueden circulas más vehículos que los que podían en 1900 con las reservas que había entonces. Sorprendente y muy revelador.
3.- Desmenuza el eslogan “Otro mundo es posible”. Es un lema combativo, que aboga por la sustitución (revolucionaria), antes que por la reforma y el pacto. Es el “tertium non datur” marxista. Sorprende que la Iglesia se una a veces a ese mensaje, estando tan en contra con su tradición y magisterio. Así se transmite tanto en el Antiguo Testamento (“Y vio dios que todo era bueno”, Gen 1,1 – 2,4), como en el Nuevo (“Porque todo lo que Dios ha creado es bueno”, 1 Tim, 4,4).
4.- Se repasan también las antinomias del “tercermundismo”: Los países pobres son capaces de salir del pozo de la pobreza por sus propios medios, pero a la vez el primer mundo es responsable. Su cultura es tan digna como la de occidente, pero condenamos sus prácticas en nuestras sociedad.
5.- Es muy interesante una entrevista que se hace al filósofo francés Alain Frinkielkraut ("La derrota del pensamiento", 2000), en la que señala que la izquierda sólo conserva del marxismo la división de la sociedad. “La izquierda ya no tiene problemas, sólo enemigos”. Es terrible.
6.- Por último, se pregunta por qué Europa no se abre a la inmigración. La respuesta, de forma antinómica, es que no queremos renunciar a nuestro estado del bienestar, a la vez que no queremos globalizarlo.
En resumen, el libro ilustra sin complejos el nuevo pensamiento liberal, demostrando cómo se crea y distribuye la riqueza en el mundo. La comprensión de los conceptos que se exponen tendrá para el Tercer Mundo resultados bastante mejores que la aplicación de recetas intervencionistas.