"A ver si somos capaces de dejarlo [el mercado] a un lado y que nos manden otra vez los principios democráticos de justicia, libertad, igualdad y solidaridad. Ya está bien de mercado"
(Federico Mayor Zaragoza)
Si alguien quiere enterarse de cual es el pensamiento de la izquierda sobre practicamente cualquier cuestión, no tiene mas que leer a Mayor Zaragoza. Este vividor, que lleva toda la vida viviendo del cuento, ejemplifica toda la banalidad y vacío intelectual y moral que caracteriza a buena parte de la progresía actual.
Para empezar, por supuesto, anticapitalismo. "Ya está bien de mercado". Es decir, basta ya de libertad, basta ya de que cada uno pueda vender y comprar libremente. Es necesario que haya unas "regulaciones" que "arreglen" los "desajustes" del mercado. Es decir, todo el poder para los burócratas, que ellos decidan y nosotros a callar. Bueno, a pagar impuestos y a callar.
El odio a Occidente. Según este mentecato, el problema de la ONU es que está controlada por EEUU. No es que en sus Consejo de Seguridad se sienten países de tan alta tradición democrática como China y Rusia, no, no. O que Cuba esté en la Comisión de Derechos Humanos. O que el hijo de Kakoffi se haya forrado vendiendo petroleo ilegalmente a Saddam mientras su padre defendía al tirano iraquí. No, el problema son los americanos, como siempre.
Hay que felicitar a Zapatero. Nunca una idea tan ridícula y absurda como la "Alianza de Civilizaciones" encontró mejor representante en alguien tan ridículo, vacío y absurdo como Mayor Zaragoza. Son tal para cual.

Addison, perdona el desvío, gracias por escribir. Mi problema es —una desgracia como cualquier otra— que si veo a alguien sufriendo o en situación más desfavorable me importa, ¿se puede así ser liberal? ¿te puedo preguntar qué opinas sobre el aborto?
Estuve leyendo la nueva Ley de Sociedad de Convivencia para México D.F. y en la Exposición de Motivos (!) tropecé con lo siguiente:
"Lo dijo con mucha claridad José Luis Rodríguez Zapatero, Presidente del Gobierno Españo, en el pleno del Congreso de los Diputados: >. Continúa la cita
Y no me pude reír. No me pude reír.
Falta por causas ajenas a mi voluntad:
"No estamos legislando para gentes remotas y extrañas. Estamos ampliando las oportunidades de felicidad para nuestros vecinos, para nuestros compañeros de trabajo, para nuestros amigos y para nuestros familiares, y a la vez estamos construyendo un país más decente porque una sociedad decente es aquella que no humilla a sus miembros".
no dice que tenga que haber regulaciones, que dentro de un límite yo también estoy de acuerdo, este tio dice que dejemos el mercado a un lado. es decir, que dejemos que gente como mayor zaragoza gestionen todos los bienes
Cuando un progre dice algo tiende a mezclar todos los conceptos para que la frase este llena de buenismo, grandes intenciones y vacía de rigor intelectual.
Decía Émile Zola:
"¿Puede hacer a todos los hombres igual de felices o de listos? ¡No¡ ¡Pues dejen de hablar de igualdad¡ Libertad si, fraternidad si; pero igualdad, ¡jamás¡"
New York Herald Tribune de 20 de Abril de 1890.
La verdad, como emresario no me maravilla la idea de la desaparición del mercado.
Pero para todos vosotros, para que veais que no todos los empresarios estamos cegados con el dinero, os envio un regalo.
Espero opiniones www.superlechuga.es
Es la previa. La película terminada lo estará para el lunes.
Es muy fácil dejar de guiarse por el mercado cuando las cosas van mal y se pide que el estado te subvencione, pero cuando todo va bien, bien que le gusta a la gente hacer dinero y no compartirlo con nadie.
Le regret d'Heraclite:
No soy Addison, pero voy a contestar a tus preguntas. Cierto es que vistas algunas opiniones de algunos liberales, ya no sé si definirme como tal, pero en cualquier caso, allá voy.
En primer lugar, si te preocupan los desfavorecido, por supuesto que puedes ser liberal. Es más, debes de serlo. No hay nadie que conozca mejor lo que le sucede a un desfavorecido que él mismo y los que están próximos. Por lo tanto, antes de confiar en un sistema estatal, típicamente ineficiente y burocratizado, para ayudar a las personas necesitadas, es mucho mejor confiar en los individuos y en los cuerpos intermedios (familia, asociaciones, iglesias...) para esa ayuda. Una de las consecuencias más nefastas del estado del bienestra es, desde mi punto de vista, que ha anulado la verdadera solidaridad entre los ciudadanos. Si el estado "debe" ocuparse del bienestar de todos los ciudadanos, ¿para qué me voy a ocupar yo de lo que pase al vecino? ¿Acaso no pago impuestos para que lo haga el estado? En este sentido, el estado del bienestar está destruyendo poco a poco el gran mecanismo de solidaridad, sobre todo de solidaridad inter-generacional, que es la familia. Pregunta: ¿es sólo casualidad que la secularización de Europa coincida con la expansión del estado del bienestar? Simplificando: a más estado, menos sociedad, menos solidaridad, menos familia y menos valores tradicionales.
El tema del aborto es discutido entre los liberales. Desconfia de quien te diga que no se puede ser liberal y pro-life. Si quieres una justificación de la oposición al aborto desde una perspectiva liberal, puedes acudir a la página web de Libertarians for Life (http://www.l4l.org/).
Respecto a la frase me llama la atención la expresión "otra vez". Me pregunto en qué momento histórico pensará este señor que han reinado en la ONU y en el mundo más justicia, libertad, igualdad y solidaridad que bajo la democracia liberal, la economía de mercado y el estado de derecho.
A Heráclito:
no creo que ser liberal esté reñido con ser compasivo. Lo que los liberales defienden es que cada persona debe poder vivir su vida con la mayor libertad posible. La humillación a los demás no entra obviamente dentro de esa libertad, y el código penal español castiga las acciones de tortura, contra la integridad moral, contra la intimidad, el derecho a la propia imagen, el honor, etc.
Ahora, hay quien ve como una humillación que haya gente que gane 1.000 euros y gente que gane 10.000, y que no se conforma con el código penal sino que quiere que la "justicia social" haga que todos acabemos teniendo lo mismo independientemente de nuestra capacidad y nuestros merecimientos. Esa actitud, aún envuelta con bonitas palabras, lleva a la bancarrota económica y moral de una sociedad.
Un liberal puede dar dinero a caridad para las causas o las personas que decida, lo que no quiere es que el Estado coactivamente le retire más dinero del necesario para "regalárselo" (en realidad a cambio de votos) a las causas y personas que decidan los políticos, que con esta coartada de favorecer a los humillados se hacen ricos en dinero y poder. El ejemplo extremo es la URSS, donde se suponía que nadie era humillado y que se habían acabado las diferencias sociales, pero donde en realidad todos los ciudadanos eran humillados por los políticos, y estos eran una casta aparte tremendamente privilegiada.
Una persona que tenga 20.000 euros ahorrados puede darlos a caridad o comprarse por ejemplo un coche. Si los da a caridad dará de comer momentáneamente a alguien que no ha producido nada. Si se compra un coche potenciará la industria del automóvil, con la consiguiente creación de puestos de trabajo en fábricas, concesionarios, talleres de coche, pago de impuestos por el coche, la matriculación, impuestos de circulación, impuestos de carburantes, etc.
Es la vieja cuestión de dar un pez o enseñar y dar la oportunidad de pescar. Retirar dinero coactivamente a los productivos para "regalárselo" a los no productivos no lleva a ningún sitio bueno. La mejor política social es promover la riqueza y la creación de empleo, y eso no se consigue subiendo los impuestos o castigando a "los ricos".
Aunque no conozco la ley mexicana en cuestión, puede que se refiera a los incapacitados para trabajar, en cuyo caso sí estaría más justificada la intervención estatal.
Un saludo.
Ah, y respecto al aborto yo al igual que more estoy en contra salvo en casos realmente justificados. En España con la excusa de los daños psicológicos a la madre todo el monte es orégano.
Este Mayor Zaragoza es la salsa de todos los guisos.
Y como tal salsa que va de acá para allá termina siendo rancia e incluso empiieza a oler. Así que a ver si alguien lo saca ya de la circulación y que se retire.
"Esta ley no engendra ningún mal, su única consecuencia será el ahorro de sufrimeinto inútil de seres humanos" .- Zapatero, vía Le regret d'Heraclite.
Eso de "si veo a alguien sufriendo o en situación más desfavorable me importa" es el tipo de actitud que favorece que los mensajes de política ficción pseudo-humanista del progresismo alcancen rango de ideas. Pero es falso. Los sentimientos no son ideas políticas ni las soluciones retóricas son soluciones reales. Cuando Zapatero asegura que la única consecuencia será el ahorro de sufrimiento inútil (como si el sufrimiento pudiera tener, en sí mismo, alguna utilidad) evita explicar COMO se producirá ese efecto para evitar el sufrimiento. Más si consideramos que el sufrimiento (tomándolo como el problema específico a solucionar, dado que carecemos de otros datos objetivos, según Zapatero, para analizar) no solo no va a desaparecer por la aplicación de una ley determinada, sino que tiene todas las posibilidades de aumentar al mismo tiempo que aumentan los posibles escenarios de riesgo:
a) frente a una unión homosexual permanecen los mismos prejuicios tanto si esta tiene derecho al matrimonio como si no lo tiene.
b) frente a un matrimonio homosexual los riesgos de castigo psicológico provocados por el rechazo social aumentan (situación que se debe agradecer exclusivamente a los legisladores)
No es la situación civil de los homosexuales la que provoca el sufrimiento, es la presión psicológica de su entorno. Legislar ignorando esta presión no hará sino reforzar el problema.
El enfoque sentimental de un problema real resulta catastrófico: los homosexuales no son heterosexuales, única condición que los libraría de sus riesgos de discriminación. Legislar para hacer que "lo parezcan" SÍ engendra males.
Para terminar, voy a limitarme a aplicar la frase de Zapatero (dándole una profundidad que el propio Zapatero no tiene intención o capacidad para darle) a un hecho real. Un hecho que puede interpretarse como el ejemplo más claro de una "política sentimental", en la línea progresista, del que tengamos noticia en la historia: "su única consecuencia será el ahorro de sufrimiento inútil de seres humanos" explica la aparición de las cámaras de gas nazis.
Cuando las ideas, la política, no presentan explicaciones razonadas, reales, prácticas, todo queda a expensas de la interpretación de quien debe aplicar, ejecutar, tales ideas. Las buenas intenciones pueden ir de la mano del asesinato cuando tales intenciones presentan como única virtud la de ser, eso, buenas.
Un saludo.
Por mucho que se empeñe el señor Mayor Zaragoza, el mercado es fundamental para que haya democracia. Y la justicia, la libertad, la igualdad y la solidaridad son inherentes a la democracia. Añadiría más: sin mercado no puede haber democracia ya que, a efectos prácticos, hasta ahora es la única que ha garantizado y llevado a la práctica esos valores. El resto de sistemas, sobretodo los comunistas, han cacareado a bombo y platillo la implantación de dichos valores hasta dejarlos como palabras huecas y sin sentido. En lo que no estoy de acuerdo con vosotros es que el mercado sea perfecto en sí mismo. En determinadas ocasiones, circunstancias y sectores, tal vez sea necesaria una cierta intervención que regule y corrija las desviaciones del mercado. Y por eso me parece estupendo que los impuestos sean progresivos, con lo que se consigue que el que más gane, más pague. La cuestión es que actualmente los ricos no pagan impuestos (gracias a las SIMCAV) y los trabajadores con menos rentas soportan una carga fiscal que les está disminuyendo su capacidad adquisitiva real. Y si no, os recomiendo este enlace http://www.elconfidencial.com/economia/noticia.asp?id=6578&edicion=19/10/2006
Si tengo una base imponible de 30 millones de Euros, por mucho que me quite Hacienda, siempre me moriré rico. Al menos, esa es mi opinión.
Antes de nada, me gustaría aclarar dos cuestiones, al hilo de mi interés hacia el liberalismo no estrictamente económico. Primero: el hecho de que ver a alguien sufriendo o en situación más desfavorable me importe se traduce, en mi caso, en deseos de intervenir. Por poner un ejemplo tonto, si veo a alguien esnifando cocaína me dan ganas de requisarla, actitud sin duda paternalista —a mi entender, la actitud liberal consistiría en asumir que el drogadicto tome sus propias decisiones, incluida la de pasar a mejor vida. Segundo: en general, estoy en contra del aborto porque considero que el derecho a la vida ha de prevalecer sobre cualquier otro, en tanto es condición de existencia de todos los demás.
More:
"Pregunta: ¿es sólo casualidad que la secularización de Europa coincida con la expansión del estado del bienestar? Simplificando: a más estado, menos sociedad, menos solidaridad, menos familia y menos valores tradicionales".
Muy inteligente observación.
Laura:
De acuerdo salvo, mientras me convenzan, en no ver amago de incoherencia en el liberal compasivo. (La Sociedad de Convivencia mexicana es un prólogo al matrimonio homosexual.)
Salom:
"Eso de "si veo a alguien sufriendo o en situación más desfavorable me importa" es el tipo de actitud que favorece que los mensajes de política ficción pseudo-humanista del progresismo alcancen rango de ideas. Pero es falso. Los sentimientos no son ideas políticas ni las soluciones retóricas son soluciones reales."
A pesar de lo expresado, estoy totalmente de acuerdo contigo. Pienso en la suprema injusticia del 'mi hijo primero'. Por supuesto, las palabras de ZP que cité me parecen demagogia de la más repugnante.
"No estamos legislando para gentes remotas y extrañas. [Está pensando que legislar para gentes remotas y extrañas es injerencia externa y la culpa es de Bushie] Estamos ampliando las oportunidades de felicidad para nuestros vecinos, para nuestros compañeros de trabajo, para nuestros amigos y para nuestros familiares, y a la vez estamos construyendo un país más decente [patadita a la Iglesia católica por si acaso] porque una sociedad decente es aquella que no humilla [las humillaciones son económicas] a sus miembros".
Claro, en lenguaje popular "liberal" es prácticamente carente de moral sexual. La neolengua, me dicen.
Entrando en detalles, a decir verdad lo de liberal patriota lo veo tan poco claro como católico pro-Nietzsche. Pero el partido de Rajoy se llama popular, los que se ponen piercing convencidos de que progresan... El liberalismo, presumo, me permite ser pro-vida pero me impide evitar que los demás lo sean. ¿Pero han pensado ustedes en la posibilidad de administración de justicia privada? El liberalismo podría desembocar en el relativismo moral y en la anarquía. Quizá sean ustedes unos románticos.
Quizá, Heraclite. El libertarismo o cierto relativismo moral son un peligro tan cierto como ciertas son las ocasiones en las que habremos de caer en ellos. No hay nadie más desconfiado, no debería haberlo, que un liberal ante sus ideas. Seguramente porque son las ideas, propias y ajenas, las primeras interesadas en destruir la libertad para imponerse.
Un saludo.
Recaredo si tienes una base imponible de 30 millones de euros en el IRPF eres tonto y ya lo dijo me parece que fue Victor Manuel que una cosa es ser comunista y otro tonto, las simcav fue un cierto compromiso de hacienda con los muy ricos: pagad un poco y nos hacemos los locos. Se puede ser muy rico y ser prácticamente pobre de solemnidad, si previamente has destinado todo tu patrimonio a conseguir el fin más loable del mundo. Has creado una fundación, por supuesto sin ánimo de lucro, la ONG perfecta y con innumerables exenciones y deducciones. Y tu en tu pobreza te limitas a administrar esta fundación y a conseguir su loable fin, Hacienda puede buscarte las cosquillas mediante el pago en especie para lo que se tendrá que enfrentar a todos los abogados que pueda pagar la ONG en busca de su humanitario fin.
Sin embargo, Salom, tú pareces honesto, noble. De hecho encuentro al liberalismo en la línea de la aristocracia o la meritocracia platónica. Creo que lo del relativismo moral (tal vez sea más preciso hablar de moral autónoma) podría salvarse defendiendo al homus economicus clásico; cabe o se debería esperar del ser humano un uso racional de la libertad concedida, y la razón servirá de fundamento para un mínimo acuerdo ético.
Tampoco creo que se pueda ser liberal y funcionario, de ahí que brillen por su ausencia los partidos liberales...
La versión oficial es que la izquierda es la que se preocupa por los demás y la derecha la que sólo se preocupa por sí misma (interpretación sui generis de derechos colectivos versus derechos individuales). Corolario: la izquierda es la que espera que los demás se preocupen por ella y la derecha la que no. En cualquier caso me parece innegable que el liberalismo perjudica al débil/inferior (la inferioridad puede ser estrictamente numérica) por definición. Los ejemplos prototípicos son el mercado de armas y el mercado de droga. ¿Qué pasaría si mañana se vendiese cocaína en El Corte Inglés? Conmigo nada.
Me extraña, Addison, que habiéndome dirigido a ti expresamente, no me hayas dedicado ni una bienvenida. Tú hablas en tu blog, por supuesto, de lo que te apetezca, mas las sugerencias temáticas que vengo haciendo me parecen interesantes. Es decir, nadie ignora que la derecha española tiende a defender el liberalismo económico (ligeramente, desde luego) y el proteccionismo social. No estaría de más preguntarnos cómo definir el liberalismo en el ámbito social de forma congruente.