"[El fallo del Tribunal Supremo de los USA] puede acentuar un nuevo segregacionismo racial que ya ha empezado a hacer mella en el sistema educativo norteamericano"
(Editorial de El País)
Lo explico porque la verdad es que es un tema muy interesante. El Tribunal Supremo de los Estados Unidos acaba de dictaminar que las políticas de "segregación positiva" son ilegales, y que ningún colegio tendrá, a partir de ahora, que establecer medidas destinadas a favorecer a estudiantes de una determinada raza.
Naturalmente, la progresía ya se ha echado las manos a la cabeza, ya sabemos cuanto les gustan las cuotas e imponernos su modelo de sociedad. Pero las cuotas son un desastre y una causa de discriminación. Hasta ahora, en caso de igualdad en el baremos de acceso a una universidad, tenía ventaja el estudiante negro, o hispano, o asiático. ¿No es injusto eso para un estudiante blanco?
Las razas no deben ser nunca un factor a tener en cuenta a la hora de nada. Si no queremos ser racistas, lo primero que hay que hacer es obviar las razas. Lo que importa es la valía del individuo, sea blanco, azul, negro o rojo.
Mientras en los USA empiezan a deshacer todas estas absurdas cuotas, aquí en España tenemos que soportar que sea el Estado el que dictamine cuantas mujeres deben ir en una candidatura política. Espero que, en algún día no muy lejano, dejemos de padecer los españoles este tipo de medias injustas y arbitrarias.

Yo estudio en una universidad pública de cataluña (siendo catalán) y soy del PP. Puedo pedir discriminación positiva?? (soy pertenenciente a una minoria).
Es más puedo pedir el desfile del Orgullo Pepero??
Addison, el sistema de cuotas USA no es como lo planteas sino peor. La llamada "acción afirmativa" [en realidad, no es más que una manera de forzar el significado de las palabras para no utilizar el término "discriminación positiva", que lo define mejor] se basa en un conjunto de medidas "de carácter temporal" destinadas a que un subconjunto de la población alcance una igualdad "efectiva" con el conjunto. Tales acciones afirmativas ya se aplicaron en el ámbito de las empresas contratadas por el gobierno USA en época de Kennedy, mediante la exigencia de que los trabajadores fueran tratados todos por igual, sin importar raza, religión o nacionalidad.
En el ámbito de la enseñanza, concretamente en el acceso a la Universidad, fueron aún más lejos al establecer cuotas en razón de la raza; es decir, no es que, a igualdad de puntuación con un aspirante negro, hispano o asiático, uno de raza blanca tuvieras siempre las de perder: la acción afirmativa establecía que tu puntuación sólo servía para competir dentro del grupo de estudiantes al que por raza pertenecías.
En 1996, Cheryl Hopwood presentó una demanda contra la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas y contra el gobierno de dicho estado. Hopwood era una estudiante blanca que tenía una nota media y una puntuación en la prueba de acceso a la Universidad superiores a la de todos los estudiantes negros e hispanos admitidos por la aquélla Facultad: sin embargo, no fué admitida. Desestimada inicialmente su demanda, el tribunal federal de apelación falló a su favor al dictaminar que la raza no podía ser un criterio de admisión.
Gracias por la aclaración, Lobotomizado. Pues sí, es todavía peor. Es tremendo, es de una injusticia que da miedo. Y todo es por esta izquierda que piensa que tiene que imponer su visión del mundo a golpe de leyes y cuotas.
Ya iba siendo hora. Allí están más avanzados que nosotros en materia de corrección política, es decir, en materia de estupidez. Algunos piensan que lo malo de EEUU se reduce a la guerra de Irak y a los intereses de los grupos de presión empresariales, pero lo cierto es que todos los sectores de la sociedad estadounidense, TODOS, se comportan con la misma superficialidad de pensamiento, el mismo voluntarismo egocéntrico y mal encauzado y la misma cortedad de miras.
En EEUU todo es siempre más esperpéntico y desproporcionado que aquí. TODO. No sé por qué algunos los envidian tanto en Europa (Europa tiene, por otra parte, sus innegables complejos propios). No entiendo esa envidia, independientemente de quién la profese y por qué razones ideológicas, sea a derecha o a izquierda, se sea conservador o progresista. Todo en los USA es desproporcionado, todos los estadounidenses (no les llamo americanos porque brasileños o canadienses también son americanos) van por la vida como telepredicadores, con una mentalidad infantiloide aunque emprendedora a la vez que parece incapaz de cuestionarse nunca lo qué hace o piensa y por qué. Todo individuo de ese país parece ir siempre metido en una burbuja ideológica, sea ésta de mesianismo pseudorreligioso o de activismo políticamente correcto. Son insoportablemente simplones en sus creencias y discursos: herencia sin duda de la tradición puritana. Es aquéllo de "allí cada persona tiene su propia opinión, lo estúpida o no que sea dicha opinión ya es otro tema". No ocultaré en absoluto que ese pseudoindividualismo ramplón (y menos democrático de lo que parece, porque allí el Gobierno no ejercerá coerción ni imposición alguna, pero los "lobbys" no veas) no me parece ningún modelo a seguir, y creo que no deberíamos depender tanto de sus modas y tendencias, sobre todo sociales, ideológicas y políticas (se trate del "eje del mal" o de Al Gore)
Los europeos quizá parecemos más divididos o más acomplejados que los yankis, siempre liados con pajas mentales, enfrascados en múltiples debates ideológicos y de otra índole y en grandes esfuerzos a favor del consenso, pero tal gusto por el matiz es lo que nos lleva a actúar (cuando lo hacemos, porque nos cuesta y eso es lo malo) con más comedimiento y no con la precipitación y unilateralidad propia de EEUU.
La política al igual que las leyes suelen ir más despacio que la realidad social, hubo una época en la que los negros en EEUU iban en el transporte público separado de los blancos, en la parte de detrás y cuando habían muchos blancos hasta debían cederles el asiento a estos, además del asunto de los barrios más desfavorecidos y de los empleos peor pagados. Kennedy empezó ha llegar a cabo políticas que favoreciesen la inserción social de las minorías étnicas y llevó a cabo las políticas que citaba Addison en su escrito y que ahora empiezan a desaparecer porque ya no tienen la misma razón de ser que antes, ahora existe una variedad de razas en las clases sociales más elevadas y también en las más bajas, por tanto según la valía de cada persona se ha de permitir el acceso a Universidad por poner un ejemplo.
En España se ha impuesto una ley que ya nace fuera de tiempo, ya hay listas compuestas sólo de mujeres en política, ya hay consejos de administración con mayoría de mujeres en empresas. En Canarias he conocido tres empresas peculiares, dos de ellas administradas por hispanoamericanos y una por marroquíes, todas muy llevadas por cierto. ¿Se imaginan al gobierno obligando a los marroquíes a que acepten a personas de otra cultura en su empresa? si seguimos deslizándonos por esta pendiente ridícula acabará ocurriendo eso.
Joder, me he "pasao" con el comentario, la próxima vez prometo usar la fórmula Baltasar Gracián. LO BUENO SI BREVE...
Pues sí señor, los americanos son culpables de no pocos experimentos de ingeniería social como las cuotas raciales, la categoría legal de "hate crime", el busing, una reforma educativa a lo logse que destrozó su educación pública ...
Los pobrecitos de "el país" están que trinan porque USA corrige esos errores. Cómo Kucinich y sus colegas no puedan resucitar la "fairness doctrine", me imagino su próximo editorial. JAJjajjaj. Puesto que EEUU parece un adelanto de lo que llegará a Europa tarde o temprano, que le echen un vistazo a la situación de su periódico gemelo al otro lado del Atlántico, el New York Times.