"[Hay que] buscar el acuerdo [para llegar a la paz] aunque para ello tengan todas las partes que recortar sus legítimas aspiraciones"
(Juan María Uriarte, Obispo de San Sebastián)
Bueno, la aspiración de la ETA consiste básicamente en convertir el País Vasco en algo parecido a la Cuba actual, pero sin las mulatas. Y la de sus víctimas consiste básicamente en seguir viviendo.
Así que tiene usted razón, oiga. La ETA puede ceder y matar este año un poquito menos, y las víctimas también cederán, y darán menos la lata, y protestarán menos cuando intenten matarlas. Todos contentos, ¿no, monseñor?
Este siniestro personaje, este mamarracho, este sátrapa con sotana, no merece estar en el púlpito de una iglesia católica. No me vale que Ricardo Bláquez, Obispo de Bilbao, sea mucho menos equívoco. Y no me vale con que lo que dice Uriarte no es la posición oficial de la Iglesia española. Esto es algo repugnante, y no puede quedar de este manera.
Yo siempre he defendido que el Estado no debe dar ni un solo euro a la Iglesia Católica. A la Iglesia, o a cualquier otra asociación. Ni a la Pablo Iglesias, ni a FAES ni a nadie. Es repugnante, me produce nauseas, que el dinero de los españoles vaya a pagar a gentuza como Uriarte. De eso nada.

¡Uy, Addison! Ya creí que no ibas a comentar esta frase. Me quedé de piedra cuando la oí, en la radio (y debo decir que en la SER, y queno he oído nada ne la COPE sobre esto en los (por otra parte, escasos) ratos que la he oído estos días).
Yo, desde luego, no discuto si el querer implantar un régimen tipo bolivariano es o no legítimo, peor para ellos, pero lo que me repugna es que calificar de "legítimas" en ese contexto las aspiraciones lo que parece es que legitima el uso de la fuerza.
Estos tiparracos de la ETA tienen unas aspiraciones tan "estupendas" que si no tuvieran las armas detrás nadie les haría caso.
No es comprensible que prelados católicos, que se suponen creyentes en la palabra de cristo, en los valores cristianos, etc. se declaren neutrales respecto del asesinato de inocentes y no hagan uso de los medios canónicos que posean para intimidar los creyentes que están a favor del terrorismo.
En materia política soberanista pueden ser tan neutrales como quieran, que no creo que lo sean, pero en materia de graves y claras transgresiones públicas como es ejecutar ediles, mutilar niños y haber tenido atemorizada, amenazada, extorsionada o exiliada a una gran cantidad de ciudadanos libres, durante unos años que tendrían que haber sido los mejores, además, no pueden serlo.
Y si declaran ser tan neutrales, entonces se verá mal que vuelvan a levantar la voz y emitan juicio alguno ni contra los anticonceptivos ni contra el aborto ni contra lo que se les vaya ocurriendo. “Padre Uriarte, confieso que me la pelo viendo a su sobrina defender etarras” “De acuedo, en penitencia me quemas dos autobuses y un cajero de cuatrobe”.
...Y ya verás como entre muchos que se pasan el día poniendo a parir a la Iglesia, ahora, sorprendentemente estarán a favor de este tipejo de Uriarte. O sea, en contra de la Iglesia en todo excepto cuando algunos sujetos de esta apoyan a ETA.
Como glosaba Ussía:
En el portal de Belén
ya no tocan la zambomba
porque han puesto una bomba
unos hijos de Setién.
Uriarte, del mismo pelaje que Setién.
Hola a todos.
Bueno, ya se sabe que la ETA va de la mano del episcopado vasco. La Santa Meretriz, siempre con el mejor postor.
Hijos de puta...
Fonseca
La Iglesia debería desprenderse de lastres como Uriarte. Dañan su imagen y corrompen el verdadero mensaje evangélico.
Esto sólo me confirma que el Pueblo Vasco es CULPABLE del terrorismo Etarra, por colaboración, ocultación y ensalzamiento impune del terrorismo de sus "Gudaris".
Claro, es lo que ETA está buscando desde siempre: nosotros (ETA) nos esforzamos (dejamos de mataros) si vosotros (los súbditos) también os esforzáis (nos dáis todo lo que queremos y sin rechistar y estándonos agradecidos).
Vaya filósofos está alumbrando el siglo XXI.
La libertad es así. Detesto las palabras de este amigo de terroristas disfrazado de cura, me dan nauseas, pero la Iglesia no es responsable de la opinión de este sujeto. En la Iglesia hay mucha gente que no merece ser juzgada por las opiniones de ese tipejo. La libertad de expresión consiste en eso y es quizás la libertad principal.
El verdadero mensaje evangélico es respetar la libertad. No hay acto moral sin libertad de elección.
La Iglesia no es el obispo de San Sebastián. Allá él y su conciencia. Yo soy fiel laico de la Iglesia, y no comparto su comentario para nada. Yo defenderé siempre a la Iglesia, que no para de decir a viva voz que el terrorismo es una estructura de pecado, un mal intrínsecamente perverso. Si el obispo de San Sebastián no es capaz de verlo, es porque tiene una viga en su ojo. Allá con su conciencia. Tengo confianza en el Evangelio, que nos dice: "no hay nada oculto que no llegue a descubrirse".
Cierto, amigo de Murcia. Defendámosla. Pero la Iglesia como estructura jerárquica de hombres debe ser también rápida en ĺa toma de decisiones ejemplares, y un señor que mancha la dignidad del cargo que representa con esta palabras debe, cuando menos, pedir perdón a instancias de sus superiores o inmediatamente abandonar el puesto, colgar los hábitos y presentarse por Batasuna&Friends, PNV o similares a concejal de algún pueblo vasco.
¿Cuando se ha llegado a proclamar de modo tan imperioso y paladino los derechos del ser humano? Pues bien: en ninguna época anterior, ni en el franquismo, llegó tampoco el hombre a oprimir a su prójimo como lo ha hecho actualmente. Lo peor del nacionalismo ha sido desposeer a sus adeptos de sí mismos, de su facultad de reconocerse a sí mismos y reconocer a los demás. El diálogo interno del nacionalismo vasco tiene lugar en el sótano del alma de sus votantes, sótano jamás hollado porque ya no existe un acceso a él, tras haberse negado la existencia del sótano. Allí se sientan a hablar los verdugos y el rumor de sus voces sube a otras estancias donde poco presentables intereses lo escuchan. Todos los hipócritas se han sentido incomprendidos alguna vez.
El problema de las mazmorras es que cuando pasas demasiado tiempo en ellas, llegas a creer que de nada sirve el túnel, tampoco fuera brilla el sol. Lo cierto es que si un afligido invoca a Dios, por muchos saberes históricos que acumule, por mucho sentido común que tenga, por afligido que esté, algo le sirve. Las crisis y las dificultades sirven para revisar seriamente la vida, para descubrir lo que hay de verdadero y de falso, para distinguir el oro del oropel, para volver a acogerse a sí mismo con amor y humildad, para aprender a sobrellevarse. Su mayor peligro es la impaciencia, la impaciencia de ese Job que, al ver una mancha, gruñe ”una solución quiero” momentos antes de situar el ventilador sobre la bosta.
Es problema de bastantes cristianos no buscar amor, sino remedios para la ansiedad; no contar con Dios/Espíritu para doblar alegrías y disminuir tristezas sino para culparle primero y renegar después. ¿Se ha muerto tu padre? Dios no existe. Los cadáveres de los padres ajenos jamás contaron.
Y puede ser verdad que no confiemos ni amemos porque tampoco creamos del todo, pero como dice San Pablo, él sella la vida de cada uno y al que no se deja ayudar de otra forma, le ayuda a aceptar la cruz, la necesaria generosidad, la disposición a ser salero de guisos incomestibles, la docilidad para mantenerse sereno en la adversidad y el valor para dejarse llevar por él.
¿Qué hay entonces capaz de acabar con tanta agresividad de sabios, políticos y tramoyistas de la farándula? Quizá la capacidad de sentir lo ajeno como algo que también te crucifica. ¿Qué es un maketo? ¿Qué es un moro? Conoce al otro el que por amor se deja crucificar por él. Lo contrario es la ideología, que consiste en preferir una idea a un ser humano, enfermo, imprudente e ignorante como cualquier ser humano.
Lo contrario de la ideología es la cruz. Quien desee plenificarse en lo humano habrá de implorar. La cruz nuestra de cada día, dánosla hoy, danos también la oportunidad de descubrir que al amar te sabes amado desde mucho antes, de resucitar en esa cruz de amor y ahora contraindicaciones para estomagados.
El progre estomagado que vuelva de sus vacaciones en Yemen y haya llegado hasta la última afirmación, hablará de dolorismo, masoquismo, tenebrismo, medievalismo y no sé quéismo, pues carece de sensibilidad para este horizonte discursivo. Y es importante no cargarle de razón, pues todo cristiano que no pone su dolor ante la cruz del crucificado idoliza el propio dolor.
Dicho brevemente, cruz sólo la hay ante Dios, de ahí que asumir semejante cruz exija reconocer la sobreabundancia de amor allí donde abundó la miseria y de ahí también que pecado sólo los haya asimismo ante la cruz y de que talada esta sólo quede un promontorio desde donde contemplar la tragedia de los errores - ajenos - recortada sobre el forrillo del escenario, en un horizonte de finitud
La tragedia o la comedia de los errores; edad bifronte presidida por un Jano de escayola cuyos rostros no reflejan ya, como antes, la risa y el llanto sino más exageradamente el frenesí y la desesperación o más mezquinamente la diversión y el tedio. Esto no es una excepción.
"...Y ya verás como entre muchos que se pasan el día poniendo a parir a la Iglesia, ahora, sorprendentemente estarán a favor de este tipejo de Uriarte. O sea, en contra de la Iglesia en todo excepto cuando algunos sujetos de esta apoyan a ETA."
Totalmente de acuerdo. Son los mismos que alucinan con los teólogos latinoamericanos de la liberación, pero que no soportan que el Vaticano les recuerde los dilemas morales que plantean la identificación ideológica con la extrema izquierda, la defensa del aborto y otras contradicciones relacionadas con la justicia y el respeto a la vida y los inocentes.
Máldita sea la iglesia católica española. Maldita mil veces por no enviar a un individuo como este al ostracismo.
Los españoles que están en el Vaticano deberían "mover ficha" para apartar a estas serpientes que cuidan del ganado.
No me sirve la invocación a la "libertad de expresión". Por mí que diga lo que quiera, yo no haré lo que hace ETA con el que disiente, pero libertad conlleva responsabilidad y este tipejo no merece la responsabilidad del púlpito.
Maldita sea la iglesia católica española.