"Más mercado y menos política, sigue siendo la norma un año después"
(Luis Fernando Crespo Zorita, en El País)
Oh, sí, vamos. Los políticos regulando todavía más, gastando todavía más, endeudándonos todavía más y recortando nuestras libertades todavía más. Puro mercado, puro capitalismo, si señor.
A mí no me asombra que los enemigos de la libertad quieran más "política", porque es lo que les gusta: que la gente no pueda vivir y comerciar libremente, sino que tengan que estar "regulados" por los cerebros privilegiados de los políticos. Tienen miedo a ser libres, y quieren que los demás no lo seamos.
Pero es una tomadura de pelo que, con la que está cayendo, con los políticos metiendo dinero público para "estimular" la economía, aumentando los impuestos, pariendo reformas liberticidas y que otorgan mayor poder al Estado como el famoso Obamacare, etc., etc. Con todo esto, la izquierda quiere convencernos de que el libre mercado está creciendo y que los políticos cada vez tienen menos poder.
No hay quien se lo crea, pero ellos siguen con su propaganda. El mercado cada día es menos libre, pero ellos se quejan de lo contrario y todavía quieren más Estado. Me pregunto de donde sacará la izquierda tanto odio a la libertad individual.
P.D. No he logrado encontrar el link, he leído el artículo desde la aplicación del iPhone.

Me pregunto de donde sacará la izquierda tanto odio a la libertad individual.
Del amor a la verdadera libertad. Y no es que no tengas razón al decir lo que dices: los políticos nos están jodiendo más de lo que nos están ayudando. Pero esos políticos no son más que marionetas del capitalismo, peones que sólo sirven para institucionalizar y legitimar la dictadura liberal al servicio de los verdaderamente poderosos, los que juegan con nuestras vidas "dándonos" y "quitándonos" el trabajo, los que invierten cuando pueden mantener a sus esclavos y se van con el dinero a otra parte cuando vienen las vacas flacas dejando a miles de familias bajo el umbral de la miseria.
Sí señor, malditos políticos. Más democracia y menos Estado liberal.
Aquí tienes el link:
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Solucion/global/elpepiopi/20100413elpepiopi_10/Tes?print=1
Aquí tienes otro link:
http://www.lavanguardia.es/lv24h/20100402/53900366411.html
Curiosamente en ese último enlace, la noticia es del día 2 del presente mes.
Un saludo.
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Solucion/global/elpepiopi/20100413elpepiopi_10/Tes?print=1
Creo que el enlace es ese Addison.
Aitor, ocurre a menudo que en la izquierda creen que "esto que vivimos es capitalismo y/o libre mercado" cuando no es sino un parche.
Roures, Botín, Brufau y demás personas que reciben todo tipo de ayudas del Estado no hacen el capitalismo, y han demostrado tener poco respeto por el libre mercado. Chávez o Castro designan a dedo quién y qué negocio se instala en su terreno (grandes compañías hoteleras en Cuba, o empresas energéticas en Venezuela) lamentablemente en España, la diferencia no es mucho mayor, evidentemente el sistema permite una serie de libertades individuales para que algunos puedan ganarse la vida sin que el Estado se lo prohíba como en los dos países anteriores, pero aquí lo revientan a impuestos que van a la banca por ejemplo ¿No te acuerdas la ley que aprobó el gobierno con el aplauso del PP para soltarle una pasta gansa a la banca? ¿Es eso libre mercado?
Practicamente no ha habido bajada de impuestos y las bonificaciones en seguridad social han sido ridículas, por tanto, no hay ningún interés en fomentar el libre comercio, ninguno, sí que lo hay en tenernos esclavizados a unos impuestos y en crear un clientelismo servil a una casta política intervencionista.
El liberalismo como tal Aitor, no nos ha llegado, no quieren que nos llegue. Este Sr. Crespo Zorita es un ejemplo de aquellos que reman en esa dirección, la de que quieren que se nos siga extrayendo dinero a presión para que dependamos de un sistema político que va camino de lo que padecieron ya los argentinos.
"Más democracia y menos Estado liberal." ___AitorL___
Estoy con Pedro en que vivimos más en un Estao muy poco liberal. Si se llama "capitalismo" a ese compadreo Banca-Estao, .... pues muera el "capitalismo".
Y si se llama democracia a que la mayoría imponga su opinión a la minoría... y a eso se le llama "libertad colectiva".... pues apaga y vámonos. Es difícil demostrar que exista otra libertad que la individual. Cualquier otra cosa es dictadura, esclavitud, etc.
Desde aquí se ha criticado siempre que el Gobierno dé dinero a la Banca. Me da igual que sea una política liberal, socialista o capitalista. Sólo hay que ver la tropa de gente que ha atacado a los que nos hemos quejado.
Quizá tengamos razón todos al denunciar este modelo de Estado independientemente de nuestra ideología. Quizá nos equivoquemos todos al echarle el muerto a otro. Por mi parte, ese compadreo Banca-Estado del que habla Flames lo veo como un compadreo Capitalismo-Gobierno. Y muchos de vosotros lo veréis como intervencionismo, algo que erróneamente identificáis con socialismo. Lo cierto es que cualquier medida que toma el gobierno, cualquier medida que toma el capital, se decide en camarillas cerradas sin que nosotros podamos decir "alto ahí" o "basta ya". Eso no es democracia, y ese paternalismo asqueroso no sé si es compatible con el liberalismo, pero desde luego no es socialismo.
Aitorl
"Por mi parte, ese compadreo Banca-Estado del que habla Flames lo veo como un compadreo Capitalismo-Gobierno."
El capital no es nadie. No toma decisiones, no conspira contra nadie, el compadreo nunca ha sido "capitalismo", sino una trampa muy vieja para hacerse rico sn trabajar (el compadreo es un arte transversal, todos los demagogos saben utilizarlo). En base a esa clase de pensamientos huecos es como hemos llegado a este esperpento.
Pienso que airtol cree que el capital es "alguien", eso es un razonamiento logico si se parte que una de las condiciones para el socialismo significa que debe haber ese "alguien" que lo maneje (Castro, Chavez, Kim Jong Il, Mao, Stalin, etc.).
Creo haber entendido porque es esa monserga de los sociatas asociar a una figura el concepto de capital.
Debe ser dificil entender que el capital no es un ente y si un concepto, que capitalismo, lo puede ejercer un magnate como un asalariado comun y corriente (obviamente la diferencia es en el tamaño del capital).
Atte
WACO
Cuando hablo de capitalismo hablo del sistema que crea una burguesía que CONTROLA el capital. Esto no creí necesario aclararlo.
Aitor:
Vamos aproximándonos. Trata de definir mejor lo que sostienes. Que yo sepa el capital o los activos destinados a producir siempre son manejados por personas que disponen sobre ellos. No hay otra posibilidad.
¿Cómo sería el sistema que tu propicias?
AITORL; estoy de acuerdo en todo lo que has dicho. Creo.
La única discrepancia es si llamamos a una cosa capitalismo, socialismo, etc.
Cierto que ese compadreo no es específico del socialismo. Pero lo que no es, es liberalismo.
Lo que pasa es que ese compadreo es mayor cuanto más grande es el Estao. Y ahí si hay puntos en común con el socialismo.
Además en España es el Gobierno del PSOE el que ha realizado esas "donaciones" a la Banca. Y creo que debería de molestar a los que se consideran socialistas. Y no veo que sea así. Eso sí, el resto de países han hecho lo mismo. Pero eso es lo que criticamos los liberales sin pensar si lo hace un gobierno de derechas o de izquierdas.
AitorL
"Cuando hablo de capitalismo hablo del sistema que crea una burguesía que CONTROLA el capital. Esto no creí necesario aclararlo."
No existe ningún sistema que "cree" una burguesía que controle el capital. Para que unos pocos controlen el capital sólo se necesitan unas leyes ad-hoc (Ej. impuestos), que sólo suelen estar disponibles para los políticos. Es decir, échale la culpa a la corrupción política, pero no a los dineros. ¿Acaso te crees que si desapareciera el capital las cosas irían mejor?. Cuando las cosas han ido mejor para el ser humano es cuando ha visto que tiene capacidad para invertir, no en épocas donde esto estaba mal visto, como la época medieval.
Pues Luis, el sistema que defiendo obtiene los activos destinados a la producción de los impuestos que todos pagamos. ¡Y es que habría de sobra! Imagínate que todo el dinero que se gasta en: la casa real, el ejército, las policías, los estúpidos e inútiles parches con los que el gobierno pretende solucionar la crisis, sus abultados salarios, la burocracia masiva... se invirtiera en revitalizar el campo (la mitad de los terrenos cultivables de este país están sin aprovechar, la mitad de la gente está en paro o tiene un trabajo de mierda y cada vez son más los llamados robos famélicos); en crear industria (lo que supondría carga de trabajo y menos gasto, al no tener que traerlo de fuera); en energía (aumentando así la productividad y el rendimiento de la riqueza)... Y lo que es más, los medios serían DE TODOS, ya que los financiamos TODOS. Se elimina así la casta parasitaria "inversora", ya no es necesaria, y los beneficios revertirían en TODOS y no sólo en quien invierte buscando riqueza personal a base de plusvalías abusivas, cuya consecuencia más visible es la precariedad en los salarios y el nivel de vida de la clase obrera.
Pero Flames plantea algo interesante (o al menos me lo planteo yo al leer sus líneas): para que eso pueda darse, ¿qué tipo de "Estao" debemos construir? ¿Nos vale el actual? Desde luego no, por las razones que he resumido más arriba. Sólo podrá ser viable mediante un férreo centralismo democrático, cuyo poder emane de las bases y se transfiera a los cargos en calidad de responsabilidad. Sólo decidiendo cuántos impuestos pagamos, en qué se van a gastar, quiénes nos van a representar (y con esto no digo quiénes nos van a "vender" su programa, sino quiénes serán capaces de cumplir el programa que NOSOTROS diseñemos), sólo cuando aquellos que se dicen nuestros representantes tengan que rendir cuentas ante su pueblo (o ante su comunidad, o en su centro de trabajo, o ante quienes represente) teniendo que abandonar su cargo si no cumplen las expectativas, podremos hablar de una verdadera democracia. Y esto no es ni más ni menos "Estao": es un "Estao" distinto.
Como ves, Castigador, el capital NO PUEDE (ni debe) desaparecer, sino que ha de transformarse en el instrumento que TODOS utilicemos para prosperar TODOS juntos, y no ha de ser un privilegio que disfruten unos pocos para desgracia de muchos. Esto implica ir todos en una misma dirección (no sé si es eso lo que tildáis de falta-de-libertad), y yo creo que todos tenemos el mismo objetivo: prosperar. ¡Y cuánto más legítimo sería si todos, democráticamente, decidiéramos esa dirección!
Airtol :
Expresado todo vagamente suena hermoso y lírico. ¿Pero que significa que "TODOS" decidamos? Todos decidiríamos cosas distintas y a lo sumo alguna de ellas podría implantarse como mandato único a ser cumplido por todos los demás. Sólo delegando el poder en alguien, persona o comité, se puede cumplir lo que tu propicias.
Y según tú ese poder tendría plena disposición sobre todos los activos productivos. Es decir que se trataría de una economía centralmente planificada con un único propietario de los bienes de producción cosa que confirmas cuando hablas de un férreo centralismo. Este poder es el propietario ya que es el único que tiene disposición sobre dichos activos.
Ese sistema ya se intentó y fracasó en todos los países que lo adoptaron y existen sólidas razones teóricas para explicar su fracaso. Entre otras cosas la imposibilidad de planificación económica sin propiedad y sin mercados por la ausencia de precios hace imposible el cálculo económico con lo que el desperdicio de recursos y el empobrecimiento consiguiente puede ser colosal.
No sé por qué te empeñas en algo no anduvo y cayó por implosión propia.
Lo que lamento es que comienzas correctamente el análisis en tu último comentario. Los impuestos altos y crecientes lejos de ser solución son la verdadera causa de que la economía empeore y produzca menos. Tanto los consumidores comprando libremente, como los empresarios invirtiendo y creando nuevos puestos de trabajo son los que tienen la solución. La imposición creciente cercena estas posibilidades.
Hazle entender esto a la actual administración.
Luis, te olvidas de todo lo que he dicho sobre la democracia. De hecho dices que hablo de centralismo, olvidándote de que justo después se puede leer DEMOCRÁTICO. También he hablado de transferir el poder en calidad de responsabilidad, y no de entregarlo por completo a un "comité". Eso que criticas es el liberalismo: todo el poder para el propietario.
Por otra parte, todos los problemas que comentas no los soluciona el liberalismo. ¿Ausencia de precios? El liberalismo dicta que el precio lo marque el mercado, y así se lava las manos. ¿Desperdicio de recursos? Te estoy hablando de un sistema que garantizaría el pleno empleo y rendimiento absoluto de la energía y mano de obra empleadas, algo que el capitalismo JAMÁS podría conseguir si quiere seguir manteniéndose. ¿Cayó por implosión propia? No, cayó por corrupción, por burocratización y por vicios de los que el capitalismo no está libre, aunque sí vacunado (el capitalismo sigue funcionando aún estando aquejado de males similares, porque los lleva en su seno).
AitorL:
El adjetivo “democrático” se lo puedes agregar a cualquier cosa, pero me parece que un comité o consejo con tanto poder como el que propicias difícilmente pueda llamárselo democrático. Dices férreo también. Eso es como hablar de la clara oscuridad o de la dulce amargura, muy poético y lírico pero poco realista.
Veo de tu parte un grave desconocimiento del problema que planteo. Te repito que cuando todo se trata en forma vaga e indefinida se puede afirmar cualquier cosa. Cuando dices “el propietario” eludes tratar la cuestión central que introduje. Se trata de “los propietarios”. Los precios se forman por puja de propietarios en una economía libre . Si hay un solo propietario de todos los bienes de producción es imposible la aparición de precio alguno. Este es el problema de las economías centralmente planificadas con un solo propietario de los medios de producción. No hay precios.
Y los precios expresan no solamente las apetencias o deseos por los bienes sino también la escasez relativa de bien respecto de los otros y de ellos entre sí. Estos indicadores que son los precios son algo que solamente se puede lograr en un mercado porque la cantidad de interacciones e influencias mutuas de los actores es prácticamente infinita. Un mercado no es más que ese conjunto de personas interactuando libremente y concertando acuerdos que se traducen en precios.
Con precios es posible el cálculo económico con lo que se puede saber cual de varios proyectos posibles es el más conveniente y cual es el mejor modo de producir algo.
Cuando los cálculos indican pérdida, por ejemplo, lo que están diciendo es que los recursos aportados son más valiosos que los bienes producidos lo que desalienta el incurrir en desperdicio de recursos y empobrecimiento.
Para la ex Unión Soviética este fue un problema capital de su planificación económica. En la práctica se movían con catálogos estadounidenses copiando sus precios (los precios de los mercados capitalistas), un modo de orientarse en la neblina. Pero ese método deja mucho que desear por que cada economía tiene diferentes consumos y grados de escasez de sus recursos y bienes.
La baja eficiencia de su economía los alentó a intentar reformas. Tanto Khrushev y Kosigyn tuvieron como consejero a Lieberman un economista que intentaba volver a un sistema de precios. Pero esto en última instancia implica volver a la propiedad privada. Como ves este sistema no tiene salida. Finalmente esa economía a mediados de los setenta entra en un marasmo del que ya no podría salir. El resto es conocido por nosotros.
En cuanto al manejo y control de comités obreros de sus fábricas, Lenin dejó sin efecto la medida suprimiendo su funcionamiento. No solamente convertían a la fábrica en un pandemonium sino que de haber funcionado hubiesen implicado una erosión en el férreo control, restando poder al poder central. Todo sistema tiene su lógica interna por duro y doloroso que nos parezca. No es cuestión de proponer fantasías líricas mezclando elementos incompatibles entre sí.
Te estás haciendo un lío de tres pares de narices, y es que eres tú quien está mezclando las churras con las merinas. No estoy hablando de poder central, sino de RESPONSABILIDAD central controlada por el PODER de las bases. Mientras no entiendas esto, no entenderás el resto.
Tú me estás explicando por qué no funciona el comunismo mediante prácticas económicas capitalistas. ¡Nos ha jodido! Es lo que te explicaba anteriormente: la URSS se derrumbó por asumir vicios del capitalismo. Imagínate lo siguiente: somos 10 individuos en una isla desierta, todos trabajamos buscando alimento, construyendo viviendas, buscando formas de energía... después, TODO lo que se obtenga se centraliza y se reparte a partes iguales (habida cuenta de que TODOS hemos trabajado lo mismo). Quien hace el reparto es designado para esa tarea por el resto democráticamente, puediendo ser revocado si no lo hace correctamente. Ahora extrapola eso a una sociedad de millones de individuos, lo que permitirá que haya bienes y servicios "de lujo" (y aquí no veo ningún problema en la estricta aplicación de la ley de la oferta y la demanda) y lo que, obviamente, conllevará un entramado político-social más complejo. Así se definiría el precio. Los estudios de mercado están bien para los bienes de lujo, para evitar el despilfarro. Para los bienes y servicios básicos NO HAY despilfarro, pues se puede comerciar con los excedentes y se puede destinar mano de obra sobrante de un sector a otro en el que falte. Eso es planificación, y si se hace correctamente, funciona a las mil maravillas.
Ah, y Lenin no suprimió el poder de los Soviets. Fue Stalin quien lo hizo.
Lo que más me impresiona es la puerilidad de tu análisis. ¿Realmente crees que es posible hacer algo como lo que propicias? ¿Repartir lo producido a la manera de una tribu o una familia a conglomerados humanos de millones de personas produciendo millones de bienes finales y coordinando una multiplicidad colosal de bienes intermedios?
¿Crees que recopilar la información para la asignación de bienes no cuesta nada? Puede ser más costosa que el trabajo físico para producirlos ¿Y en base a qué criterios se reparte? (Porque los bienes son distintos y sólo se los puede hacer equivaler en función del dinero y los precios).
Agregas: “ a todos nos corresponde lo mismo porque hemos trabajado igual” 1) ¿Estas seguro de eso? 2) ¿Todos tenemos el mismo rendimiento con lo que producimos igual? 3) ¿Crees que todos aceptarán los mismos criterios de reparto que tú?
Dices que yo traigo al debate prácticas capitalistas a la economía del comunismo.
¿Qué es eso? ¿Es que acaso existe una economía del comunismo? ¿Hay otra forma de asignar y emplear los recursos que no sea el mercado y los precios?
Eso es lo que pretendieron en la ex URSS y a poco de andar se dieron cuenta que sólo tendrían una acumulación física de producción cuyo valor era establecido arbitrariamente por funcionarios con criterios cualesquiera. ¿Podía hablarse de valor económico? La cantidad de bienes invendibles y de bienes de capital ociosos e inútiles que llegaron a elaborar fue colosal.
Dices frívolamente: “ y aquí no veo ningún problema en la estricta aplicación de la ley de la oferta y la demanda ” Ni siquiera lees lo que escribo. ¿No te das cuenta que sin propietarios de ambos lados no hay puja ni formación de precios? ¿De que ley de oferta y demanda me hablas? ¿Cómo se hace por ejemplo, para valuar los bienes de capital sin precios ya que hay un único propietario de todos ellos? ¿Quién compra y quién vende?
Ah! Y no fue Stalin el que impidió comités obreros en el manejo de las fábricas. Fue Lenin. Durante su gobierno Trotsky militarizó el trabajo fabril poniendo a todos los trabajadores bajo jurisdicción militar. (¡Imagínate adonde fueron a parar los comités!)
A tu primer párrafo: sí se puede. Se puede siempre que se regulen las cotas de producción en función de las necesidades colectivas e individuales. A partir de ahí, y tomando ese ensayo como patrón, se puede incrementar la producción de aquello susceptible de ser consumido en cantidades mayores, aquello con cuyos excedentes se pueda comerciar en un mercado fijado y disminuir la producción de aquello que haya sido desechado o desperdiciado. Así la URSS se convirtió en la segunda potencia mundial tan sólo 15 años después de haber sido debastada por la II Guerra Mundial.
¿Recopilar la información para la asignación de bienes es caro? Se podría hacer funcionar un aparato público como ese con sólo la mitad de burócratas que tenemos aquí. Los criterios de reparto serán muy diversos: tiempo y mano de obra empleados en producir cada cosa concreta, necesidades básicas, productividad de cada individuo (lógicamente, a más productividad mayores beneficios)...
La cantidad de bienes invendibles y de bienes de capital ociosos e inútiles que [los soviéticos] llegaron a elaborar fue colosal.
No creo que se acercaran siquiera a la cantidad de comida que aquí se tira a diario en los supermercados, o a devaluar tanto el trabajo en el campo que, hoy por hoy, los campesinos PIERDEN DINERO por ir a trabajar. Esto SÍ es destruir la riqueza.
Lógicamente, a mayor productividad mayor poder adquisitivo. Este poder adquisitivo puede emplearse enteramente en comprar lujos, y los lujos pueden ser suministrados por entidades privadas que no acaparen mano de obra (autónomos, pequeñas empresas...). A ver, un bar no tiene por qué ser propiedad pública (estaríamos apañados), pero sí puede ser regentado por una persona que quiera arriesgarse a perder o a ganar en función de lo que la gente quiera consumir. Por eso, efectivamente, no me opongo a la aplicación de la ley de la oferta y la demanda para este tipo de bienes.
Y no señor. Trotsky militarizó LAS FÁBRICAS (y no el trabajo fabril) durante la guerra civil, para así evitar que los explotadores ya despojados de sus privilegios volvieran a esclavizar a la clase obrera. Pero no cercenó el poder de los soviets. Fue Stalin quien, más tarde, no supo parar a tiempo la tendencia a la burocratización de estos comités y, matando las moscas a cañonazos, los disolvió de golpe.
AirtoL:
1) Evidentemente que no llegas a entender la cuestión fundamental de la economía que no es otra cosa que el qué producir, cuánto y cómo. Para ello existe el mercado con sus señales que orientan la producción en base a los recursos disponibles y limitados de que se dispone.
Crees erróneamente que un grupo de funcionarios administrativos puede reemplazar al funcionamiento del mercado. Lo que ocurre es exactamente lo contrario. Los hechos demuestran que el mercado es insustituible (si se quiere hablar de economía...)
2) Sostienes además que la URSS una vez terminada la guerra era la segunda potencia mundial. Efectivamente era el segundo arsenal mundial y estaban armados hasta los dientes.
Si echamos un vistazo a su economía veremos que en realidad estaban muy lejos de ser una potencia económica. Pero este punto no lo trataré ahora a menos que sigas insistiendo con tu discurso autista.
Veamos el punto 1) relativo a la planificación.
El estado de la economía soviética a mediados de los ochenta mostraba un panorama inquietante.
La producción de bienes de consumo representaba un bajo porcentaje dentro del total de su economía. Vale decir que esa economía no estaba dirigida al consumidor. Eso ocurre cuando no hay libertad de mercados; la economía (si aún puede hablarse de tal cosa cuando desparece la libertad) toma un rumbo errático y la distorsión de la estructura productiva llega a extremos insólitos.
La relación entre la producción de bienes de capital y la producción de bienes de consumo en el producto nacional bruto de la URSS evolucionó como sigue para los años que se indican: 1928: producción de bienes de capital: 39,5 % contra producción de bienes de consumo: 60,5 % ; en 1940: 60% contra 40% ; en 1960: 72,5% contra 27,5% ; en 1980: 73,5% contra 28,5% ; en 1986: 75,3% contra 24,7% . (Una distorsión disparatada.)
Una destacada economista soviética de las filas dirigentes declaraba: “Colosales desplazamientos verdaderamente tectónicos a favor de los medios de producción (sic) nos han llevado a una situación paradójica en donde la aceleración de los ritmos de crecimiento y un acrecentamiento más rápido del producto nacional influyen muy débilmente sobre el nivel de vida. En medida creciente la economía no trabaja para el hombre sino para sí misma.”
El Pravda decía por la misma época :
“¿Creen uds por caso que producimos poco calzado? ¡Ochocientos millones de pares! Producimos por cabeza más que los países europeos. Nadie quiere ponérselos...”
¿Comprendes ahora el significado de mi afirmación “La cantidad de bienes invendibles y de bienes de capital ociosos e inútiles que [los soviéticos] llegaron a elaborar fue colosal.” ?
Para quien tiene conocimientos de economía (que por lo visto no es tu caso) el primer caso muestra una distorsión de la estructura productiva inconcebible por lo disparatada y aberrante (con bienes de capital en exceso y para nada).
El segundo nos hace ver que producción física a la cual los consumidores no le otorgan valor no es ni siquiera un bien económico.
Aquí se pueden advertir los problemas graves que presentaba la economía soviética y la necesidad urgente de una reforma. Fue la inviabilidad de la misma dentro del esquema comunista lo que hizo caer al comunismo.
Militarización del trabajo en la URSS.
A fines del año 1919 y durante el año 1920 se militarizaron más de 2000 fábricas en la Unión Soviética. En el congreso del partido comunista que tuvo lugar en Marzo del año siguiente, Trotsky, el jefe del ejército, explica ampliamente la razón de esta medida y su correcta implementación:
“La militarización es impensable sin militarizar a los sindicatos como tales, sin el establecimiento de un régimen en que cada obrero se sienta soldado del trabajo, que no pueda disponer libremente de sí mismo; si se le da la orden de trasladarse debe cumplirla, si no la cumple será un desertor a quien se castigue. ¿Quién cuida de ello? El sindicato; él crea el nuevo régimen. Esto es la militarización de la clase obrera”
Y dice más adelante:
“Estamos ahora avanzando hacia un tipo de trabajo socialmente regulado sobre la base de un plan económico que es obligatorio apara todo el país es decir para cada obrero. Este es el fundamento del socialismo...Y una vez que lo hemos reconocido reconocemos con ello fundamentalmente el derecho del Estado de los obreros a enviar a todos los hombres y mujeres trabajadores al lugar donde son necesarios para el cumplimiento económico. La militarización de la mano de obra en el sentido fundamental que he hablado es el método indispensable y básico para la organización de nuestras fuerzas laborales.....”
Como vemos Trotsky es bien claro; la militarización es de la fuerza laboral.
Y no se trata de una medida de emergencia debida a la guerra civil sino que como el mismo lo dice “es el fundamento del socialismo”.
Esto ya lo había previsto Bakunin cuando dijo lo que ocurriría si se hacía realidad el modelo de Marx.
Con respecto a tu primer post, me reafirmo en que el capitalismo (y el mercado como su verdadero Dios) no sólo no soluciona ese problema sino que lo agrava, desperdiciando un montón de mano de obra en productos que acaban en la basura (o devaluados, devaluando así el trabajo del productor) mientras la gente se muere de hambre. Por otra parte, no hace mucho enlacé (creo que en este mismo blog) los datos en cifras de la URSS a mediados del siglo XX, y en ellos se podía ver un aumento sostenido de la producción en todos los ámbitos. Si se producía más de lo que se podía consumir es un error de planificación, lo que no es óbice para desechar la planificación en sí, sino para planificar mejor la producción.
Con respecto a tu segundo post, Trotsky (que menudo comunista de pacotilla me vas a citar) habla de la relación del obrero con el trabajo, y no con el medio donde trabaja. Lo que Trotsky quiere decir es que el obrero ha de trabajar, donde y cuando se le necesite, pues la comunidad y él mismo dependen de ese trabajo. No hacía falta que Trotsky sentenciara de esa forma, la gente quería trabajar igual que quiere trabajar ahora, igual que estamos dispuestos a dejar toda nuestra vida para ir a buscarnos el pan al otro extremo del mundo. Sin embargo, la relación del obrero con su fábrica seguía siendo la que era, y los soviets fueron aumentando su influencia hasta que Stalin los disolvió.
AirtoL:
1)Ante todo no sé de que dios hablas. Si te refieres al mercado ya dije anteriormente que “el mercado no es más que ese conjunto de personas interactuando libremente y concertando acuerdos...”
No se que dios ves aquí. Yo no veo ninguno. Veo en cambio gente decidiendo libremente. Quizá te refieras a la libertad. Ese sí es un valor supremo, pero no un dios.
2)Dices: “Si se producía más de lo que se podía consumir es un error de planificación, lo que no es óbice para desechar la planificación en sí, sino para planificar mejor la producción.” ¿De donde sacaste que se producía más de lo que se podía consumir? (Yo no dije tal disparate) ¿Eres incapaz de entender que no se producía lo que se debía producir sino que se desperdiciaban esfuerzos inútilmente en producir cosas inservibles?
Tu negación a ver el problema es tan grande que no sé si atribuirla a la ignorancia del asunto o al autismo con el que te manejas en el que solo te oyes a ti mismo. Expongo precisamente un ejemplo colosal de gestión equivocada, un verdadero disparate estructural que afecta a toda la economía del país, que se mantiene y se ahonda durante décadas, mostrando una total incapacidad de rectificación, poniendo en evidencia una gravísima falla en el funcionamiento de la economía planificada, y tú respondes muy suelto de cuerpo que si hay un error se corrige. ¿No sabes leer ?, ¿No sabes reflexionar?
El error se mantuvo indefinidamente y se marchó en el rumbo equivocado durante sesenta años profundizándolo cada vez más. Empezaron a darse cuenta de que la economía no crecía a pesar de la fuerte participación de la inversión en el producto nacional, luego de varios lustros. Y el problema era justamente ese, se invertía para nada y se dilapidaban cuantiosos recursos en una economía que estaba lejos de la abundancia y que adolecía de muchas carencias.
Eso jamás habría pasado en una economía de mercado libre. Cuando se canalizan mal las inversiones las perdidas patrimoniales son inmediatas con lo que se desalienta el mal empleo de recursos. Para eso están las pérdidas y ganancias, para orientar la producción.
Pero no hay caso. Veo que eres incapaz de entenderlo porque no tienes la menor idea en materia económica. Hablas y pretendes replicar en asuntos que evidentemente están fuera de tu alcance. No sé si vale la pena continuar este debate con un interlocutor en estas condiciones.
LUIS N.
...el mercado no es más que ese conjunto de personas interactuando libremente y concertando acuerdos...
¡Claro! ¡Libremente! ¡Total, no tenemos necesidades, si nos quieren vender una casa a un precio desorbitado, podemos irnos a otro sitio! ¡O podemos prescindir de casa, en la calle se está la mar de bien! ¡Lo mismo para la educación, para la sanidad, para las infraestructuras...! Sí, está claro que tengo completa libertad para disponer de lo que quiero, pues siempre habrá alguien dispuesto a proporcionármelo aunque no pueda pagármelo, y a nadie se le ocurriría especular con cosas tan serias.
Según tu planteamiento y tu nada acertada visión de la libertad (concepto que está fuera del alcance de tu comprensión), la violación no existe. Me explico: normalmente, una mujer es violada bajo amenaza de muerte. Ergo es libre de elegir entre "muerte" y "violación", y si elige "violación" estará consintiendo relaciones, lo que me lleva de nuevo a la conclusión de que, según tu razonamiento lógico, la violación no existe. Lo mismo ocurre con quien tiene que pagar una casa hipotecándose durante 40 años y pagando unos intereses desorbitados, que ha de elegir entre "ser esclavo del banco (además de la empresa donde trabaje)" y "vivir en la calle". Desgraciadamente, hay quien sólo tiene una opción, pues no todo el mundo puede acceder al "privilegio" que supone la primera opción por no tener trabajo. ¿Me puedes explicar qué diferencia hay entre esos dos casos? ¿La coacción es distinta? ¿El comportamiento de la víctima no es siempre "elegir el mal menor"? Tranquilo, no todo el mundo lo entiende. Pero puedes intentarlo.
¿Eres incapaz de entender que no se producía lo que se debía producir sino que se desperdiciaban esfuerzos inútilmente en producir cosas inservibles?
¿Tú te lees cuando escribes? ¿Acaso la consecuencia de ambas cosas no es la misma (desperdiciar mano de obra y recursos), así como su solución (OBSERVAR ese desperdicio para corregirlo)? Precisamente porque tengo en cuenta el ejemplo que pones de los zapatos, puedo defender lo que defiendo: si hay una superproducción en un sector de "cosas inservibles" y una subproducción de bienes básicos, se destina la parte sobrante de mano de obra y recursos al sector más frágil y necesario. ¿Tanto te cuesta entender esto?
El error se mantuvo indefinidamente y se marchó en el rumbo equivocado durante sesenta años profundizándolo cada vez más.
Y ahora, 20 años después de la caída del Muro, no puedes decirme NI UNA SÓLA de las repúblicas salientes de la extinta Unión Soviética que haya conseguido siquiera MANTENER el nivel de vida que había antes. Sí señor, una verdadera prueba de que el capitalismo es la solución (no hay más ciego que quien no quiere ver).
Cuando se canalizan mal las inversiones las perdidas patrimoniales son inmediatas con lo que se desalienta el mal empleo de recursos. Para eso están las pérdidas y ganancias, para orientar la producción.
¿Y esto no funciona exactamente igual independientemente de si el inversor es un individuo, una entidad privada o una comunidad en colectividad? ¿Acaso si la inversión sale de las arcas públicas dejamos de ver las ganancias o las pérdidas? ¿No te das cuenta del OBVIO absurdo? A mí me basta con ver (y esto se ve pronto) que "sobran" zapatos y "faltan" zanahorias para entender que una parte de la gente que hace zapatos tiene que pasar a plantar zanahorias. Se trata de simplificar, y para eso no hace falta ser un "erudito" en economía ni recurrir a una jerigonza fácil que no hace sino vender y publicitar aire (costumbre necesaria para el capitalismo). Basta con tener un mínimo de sentido común. Y, desgraciadamente, ni siquiera entiendes eso, así que quizá tengas razón en que no merece la pena seguir con este debate.
AirtoL
1) El ejemplo delictuoso que eliges es muy bueno para ilustrar la idea de la libertad, y te contesto como me pides.
Bajo amenazas (es decir bajo coerción) no hay libertad porque la libertad no es nada más que la ausencia de coacción o coerción. Coaccionada, la mujer del ejemplo que das, no actúa libremente. Ahí no hay libertad. Realmente no podías haber elegido un ejemplo mejor.
2) Dispersas el debate al introducir el muro de Berlín y las repúblicas de ex URSS, en vez de seguir con el punto en consideración que es crucial. De acuerdo a tí, sesenta años de error no son nada puesto que al final puedes corregirlo. Los recursos desperdiciados en todo ese tiempo no tuvieron ningún costo...?
Y fíjate que el error se descubre por otras vías que no fueron las usuales de una economía libre, justamente porque en una economía centralizada no hay calculo económico posible que hubiera permitido evidenciar la mala inversión antes de emprenderla y evitar la pérdida patrimonial.
En el segundo ejemplo, el de los zapatos invendibles, la posibilidad de los consumidores de comprar a cualquier otro productor zapatos mejores habría mandado a la quiebra al productor incompetente. Pero como el Estado no quiebra puede seguir fabricando productos malos indefinidamente. Y de hecho lo hizo.
Hablando del caso de la inversión dices:
“¿Y esto no funciona exactamente igual independientemente de si el inversor es un individuo, una entidad privada o una comunidad en colectividad? ¿Acaso si la inversión sale de las arcas públicas dejamos de ver las ganancias o las pérdidas?”
Definitivamente no. En una economía de planificación central con un único propietario de los medios de producción el cálculo de pérdidas y ganancias no es posible porque al no haber mercado no hay precios y sin precios no hay cálculo económico posible. Este fue el objeto de mi intervención en este post y para ello lo ilustré con el primer ejemplo que di de la economía soviética.
Agregas “¿No te das cuenta del obvio absurdo?”
No hay ningún absurdo. Reconozco que no es fácil advertir este problema. No lo fue para mí, ni lo es para la mayoría de la gente. Por una inercia mental razonamos siempre con precios. Pero se nos olvida la razón de ser de los mismos. Cuando vamos al estudio del origen y formación de los precios empezamos a ver la cuestión.
Este problema sobre la imposibilidad de cálculo económico en una economía de planificación central con un único propietario de los medios de producción fue advertido por muy pocos; en el siglo diecinueve por un economista alemán Gossen y en el siglo veinte fue estudiado y expuesto por dos economistas austríacos en la década del veinte; von Mises y Hayeck que originaron un debate mundial. Del campo socialista los economistas más capaces reconocieron que el problema era cierto y grave y trataron de darle solución, pero sin éxito. Una de estas soluciones que se intentaron fue la de Oskar Lange que propiciaba una vuelta al mercado mediante simulaciones.
El ejemplo delictuoso que eliges es muy bueno para ilustrar la idea de la libertad, y te contesto como me pides.
Bajo amenazas (es decir bajo coerción) no hay libertad porque la libertad no es nada más que la ausencia de coacción o coerción. Coaccionada, la mujer del ejemplo que das, no actúa libremente. Ahí no hay libertad. Realmente no podías haber elegido un ejemplo mejor.
¿Y qué me dices del símil que pongo con quien tiene que hipotecarse endeudándose de por vida? Es decir, estoy totalmente de acuerdo con lo que dices pero, ¿el otro caso que ilustro no es exactamente igual?
Con respecto al tema económico, he de decir que tienes razón en que la URSS derivó en UN ÚNICO PROPIETARIO (y esto es capitalismo de Estado, no lo olvidemos), y que por tanto podía permitirse la licencia de producir sin arriesgar (pues la inversión, a fin de cuentas, era la mano de obra de los trabajadores que ya no eran dueños de los medios). Eso ocurre aquí a día de hoy: los políticos gastan nuestro dinero a manos llenas sin que nosotros podamos decir "quieto parao". A eso se llama despilfarro, y estoy tan en contra de ello como tú. Y yo achaco esto a un error de planificación (que en el caso de la URSS a partir de los años '60 era deficiente y aquí, a día de hoy, nula) y a la inexistencia de una democracia económica (por no hablar del precario sistema democrático, tema que ya he tratado y que voy a obviar por ser una cuestión estrictamente política). Si hay una superproducción de algo, ¿no nos daremos cuenta inmediatamente de que hay que bajar su producción para destinar los recursos a otro sector más debilitado? Si hubiera habido una democracia real, los ciudadanos habrían podido tomar esta decisión (y de seguro la habrían tomado). Si una administración local ha de producir zapatos para una población de 50.000 habitantes, lo ideal sería producir unos 200.000 pares de zapatos (una media de cuatro pares por cabeza) y luego, a otra cosa. Si hacen falta más, siempre se pueden producir más; si sobran, el excedente no será demasiado elevado, y seguro se podrá comercial con él. Lo bueno de esto es que las necesidades y el despilfarro se ven enseguida, y con una democracia participativa, nadie va a querer invertir en un sector concreto más de lo necesario. En ese sentido, el modo de pensar es similar al del inversor privado dentro del capitalismo: nadie abrirá una zapatería en un pueblo de 50.000 habitantes donde ya haya 30 zapaterías, y además por las mismas razónes, que son la pérdida de dinero y recursos.
Con respecto a los precios, es un tema delicado donde entran en juego muchos factores a tener en cuenta. El hecho de que sea únicamente la ley de la oferta y la demanda la que regule esto es injusto para ciertas cosas. Es injusto porque hay ciertos bienes o servicios que son demandados por la totalidad de la población por ser NECESARIOS (y aquí entra en juego la especulación). También es injusto para el productor, pues a él también afecta esta ley ya que, si bajan los precios, baja su salario. En cambio, si el empresario puede permitirse subir el precio, su salario se queda como está. Y es que también la mano de obra (y, por extensión, la clase trabajadora) es tratada como una mercancía. Habría que tener en cuenta: los costes de producción; el tiempo invertido por el/los trabajador(es) para producirlo; la necesidad o no-necesidad del producto... No es que deje de haber "precio", es que el precio pasa a medirse en trabajo, y no en dinero, que se convierte únicamente en el instrumento que es: un instrumento con valor de cambio (y no el amo y señor de todas las cosas que es en el capitalismo).
1) Ya que insistes con el ejemplo de la vivienda y el crédito hipotecario, te respondo.
Normalmente la vivienda es el bien más caro en la vida de un individuo. Su costo y consecuentemente su precio hacen que no sea adquirible para el común de la gente con un solo y único pago sino que sean necesarios una serie de cancelaciones en el tiempo para pagarla. Para ello ha surgido el financiamiento a largo plazo, una actividad que cubren los bancos y algunos particulares con el crédito hipotecario. Tanto el banco como el cliente estudiarán cuidadosamente la conveniencia mutua de tal operación. En particular el banco atenderá especialmente la capacidad de pago del adquirente ya que las instituciones financieras evitan al máximo toda cuestión litigiosa que entorpezca la marcha del negocio en una actividad donde claramente el tiempo es lisa y llanamente dinero, y la morosidad y falta de liquidez ponen en peligro a la institución.
Que yo sepa ningún cliente es obligado a suscribir un crédito hipotecario ni a comprar una vivienda determinada bajo amenazas de la inmobiliaria, del notario o del banco. Es una elección del adquirente que podría haber elegido una vivienda mas modesta o sencillamente alquilar. Aquí no hay nada coercitivo.
Pero a mi juicio el resto de tu planteo no tiene mucho sentido. Quién compra una vivienda estará pagándola un largo tiempo de su vida (veinticinco años por ejemplo) y quien decide alquilar pagará alquiler de por vida.
Así también quien viva deberá pagar su alimentación de por vida y lo mismo con otras necesidades y deseos más ¿Qué tiene eso de horrible e injusto? Es nuestra condición humana. No le veo nada de extraordinario o anómalo a esta cuestión.
2) El concepto acuñado por Lenin “Capitalismo de Estado” es un sinsentido. Capitalismo es justamente el régimen político caracterizado por la propiedad privada de los medios de producción es decir de múltiples propietarios particulares. Cuando un Estado es propietario de todos los medios de producción no se puede hablar de capitalismo. Hay una contradicción en los términos.
3) En la etapa final de la Rusia soviética a inicios de la perestroika surgían síntesis como ésta que ilustraban perfectamente la crisis económico política que transitaban:
“....el sistema produce máquinas herramientas para los cuales no hay operarios, tractores, para los cuales no hay conductores, trilladoras que saben que no van a funcionar. Millones de trabajadores perciben salarios por estas tareas, y con ese dinero aspiran a comprar bienes, pero en los negocios no hay bienes para comprar, simplemente porque su trabajo no los ha producido”
La vuelta al mercado era para ellos un imperativo.
Con respecto a tu primer punto, y resumiendo lo que he explicado anteriormente, es la NECESIDAD el agente coercitivo. Y si bien es cierto que TODOS tenemos esa necesidad (y muchas otras, pero esta en concreto), no todos podemos afrontarla de la misma manera, y esa "benévola" institución que es el banco se dedica a utilizar, de forma indirecta, la coacción que ejerce la necesidad. Es, o bien lo que el banco nos "ofrece", o bien el banco del parque. Al asumir que todo el mundo tiene que pagar sus necesidades estás asumiendo que todo el mundo tiene dinero para pagarlas, algo que de hecho no es así, pues el liberalismo no nos garantiza un medio de ingresos. Esta contradicción que tú ves inherente a nuestra "condición humana" es lo realmente escabroso y horripilante del capitalismo.
Puede que tengas razón en la contradicción "Capitalismo de Estado", o al menos entiendo tu postura. Pero cuando el Estado es dueño de todo y su organigrama presenta una camarilla oligárquica definida (esto es, eliminar la democracia e impedir la participación directa de los trabajadores, los individuos, el pueblo, en los asuntos de Estado, haciéndolo funcionar por tanto de la misma manera que una empresa bajo el capitalismo) no podemos hablar de comunismo. Sigue siendo capitalismo, esta vez ejercido mediante monopolio (que es lo que el liberalismo alcanzaría en su última etapa), y me da igual que esa "empresa" que lo posee todo se llame Starbucks, Microsoft o España.
Por último, la síntesis que expones del final de la Unión Soviética (que es cierta) es un buen ejemplo de mala planificación. Yo no diría que la vuelta al mercado (al "libre mercado", me atrevo a puntualizar) era para ellos un imperativo, pero sí lo era retomar la simplicidad en las actividades económicas, ya que tantos años de mala planificación habían provocado un grave desajuste que sólo podía resolverse empezando de cero. Ahora bien, decir que volver al capitalismo era necesario es como decir que para salir de la crisis en la que estamos inmersos hay que volver a la Edad de Piedra. La Perestroika fue una medida draconiana que, si bien resolvió el problema del desequilibrio productivo, provocó otros graves problemas que perduran hasta el día de hoy, como el abismo que existe entre las clases sociales y la pauperización de un renacido proletariado que no sólo se encuentra en el límite de la subsistencia, sino que además tiene que luchar duro para mantenerse ahí.